Gaza, 10 de agosto de 2025 – Anas Jamal Mahmoud al-Sharif, de 28 años, reportero y videógrafo de Al Jazeera Arabic, fue asesinado junto a otros cuatro periodistas y dos civiles en un bombardeo israelí contra una tienda habilitada como espacio para medios ubicada frente al hospital Al-Shifa en Gaza. El ataque ocurrió mientras Al-Sharif informaba desde el frente de la guerra, desenmascarando la grave crisis humanitaria en curso .
Al-Sharif, un periodista comprometido cuyo equipo recibió el Premio Pulitzer 2024 por fotografías urgentes y crudas sobre la guerra en Gaza, se convirtió en una de las voces más visibles —y vulnerables— durante el conflicto . En las semanas previas a su muerte, había sido objeto de una intensa campaña difamatoria por parte del portavoz del ejército israelí, Avichay Adraee, quien lo acusó falsamente de ser integrante de Hamás. Estas acusaciones fueron consideradas por organizaciones de defensa de la libertad de prensa como un intento de justificar un posible asesinato premeditado .
Antes de morir, Al-Sharif compartió un mensaje final que conmovió al mundo: “No olviden Gaza… y no me olviden en sus sinceras oraciones”, una potente súplica por mantener viva la voz de los oprimidos .
El ataque generó una ola de repudio internacional. La Unión Europea, la ONU, prensa global y organizaciones como el Committee to Protect Journalists (CPJ) denunciaron el bombardeo como un acto deliberado contra la libertad de prensa. Naciones como Francia y Australia condenaron la agresión y pidieron una investigación independiente .
La trágica muerte de Al-Sharif simboliza la gravedad del conflicto: según Reporteros Sin Fronteras (RSF) y otras fuentes, desde octubre de 2023 hasta hoy, han sido asesinados más de 220 (RsF) o incluso hasta 242 periodistas (otras fuentes) en Gaza; convirtiéndose en el conflicto más mortífero contra la prensa en tiempos modernos


