La Revista

Aprender…

Cristina Padin
Cristina Padin
Sígueme en redes sociales:
Cada tarde jugaban las niñas del bloque rojo, y cada tarde la pequeña del bloque verde, única chiquilla en su edificio, se acercaba a ellas para decirles si podía participar… algunas veces el juego era con casitas bellísimas de muñecas, otras se divertían con sus ipads, incluso en algunos momentos parecían aburrirse y se las veía calladas y serias sentadas en los toboganes…
Cada tarde ocurría lo mismo… la que parecía la “reina” del grupo le decía que al no ser de su bloque necesitaban “ponerla a prueba”… había días en los que la instaban a traer una muñeca a ver si resultaba válida, otros la obligaban a correr dos vueltas a la urbanizaciòn en un tiempo determinado.. otros esto y otros aquello.. Nunca podía jugar, nunca era apta…
Un domingo llegaron unos pequeños al bloque azul… y pronto se dieron cuenta de que la niña del verde estaba sola… la invitaron con ellos… y se lo pasaron en grande pescando! A la mañana siguiente ella les regalò capotes y muletas de su abuelo, que había sido apoderado de toreros… Todos estuvieron felices… Una tarde leían cuentos, otra salían a patinar, otra jugaban al fútbol…
Las chiquillas del bloque rojo observaron con inquietud todo aquello que estaba ocurriendo.. y se dirigieron a la pequeña para decirle que, finalmente, habían decidido aceptarla. Ya podía jugar con ellas… “Y quién ha dicho que yo quiera jugar con vosotras? Los desprecios acaban cansando…”, repuso ella. Y se alejò, contenta, con los otros niños, iban a volar una cometa!
Dedicado a cada persona disfrutando Semana Santa en toda su esencia, en especial a mi Luis, a Marta, a Lourdes, a Pablo y a Carlos
Dedicado a los buenos apoderados
Dedicado a las personas de verdad

Cristina Padin
Cristina Padin
Sígueme en redes sociales:

No quedes sin leer...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Lo último