Secretarios de Estado, Magistrados, Ediles y directores de organismos autónomos, entre otros, deberán ser distribuidos de manera paritaria, al aprobar por unanimidad la LXII Legislatura las reformas a la Constitución Política de Yucatán, para establecer la igualdad sustantiva en los cargos públicos de todos los poderes y niveles de gobierno; ahora, se necesita la aprobación en la mitad más uno de los cabildos de los 106 municipios de la entidad, para que surta efecto esta modificación.
En sesión ordinaria, las siete fuerzas políticas también aprobaron por unanimidad, erigidas en Constituyente Permanente, la Minuta de la Cámara de Diputados con reformas a la Carta Magna Mexicana, en el mismo sentido, ante la presencia de mujeres representantes del colectivo “Agenda de las Mujeres por la Igualdad Sustantiva en Yucatán” (AMISY).
Durante su discusión, la diputada Karla Franco Blanco (PRI) señaló que estas modificaciones contienen reformas constitucionales importantes e históricas para las mujeres, ya que ahora, por mandato constitucional, se deberá tener una conformación paritaria, dando espacios a las mujeres en los tres niveles de gobierno federal, estatal y municipal; en los tres órdenes de gobierno: ejecutivo, legislativo y judicial; así como también en la integración de los organismos autónomos.
Además, agregó, se establece que los partidos políticos deberán fomentar el principio de paridad y aplicarlos en la postulación de candidaturas. En los municipios de población indígena, se deberán elegir a los representantes conforme a este principio, “con estas reformas a la carta magna y a nuestra constitución local, se abren los espacios públicos y se rompe la brecha de género, pero de ninguna manera es el fin del camino”.
En el mismo sentido, Rosa Díaz Lizama (PAN) indicó que el trabajo no termina allí, aunque es un paso muy importante, porque se cierra la brecha en el ámbito político y en el ámbito ejecutivo, al igual que se abre una puerta para que más mujeres preparadas ocupen los cargos de primer nivel.
De la misma manera, hizo un llamado para que no sea sólo el poder político el que se reforme, sino que se garantice también el poder económico, “porque una mujer empoderada económicamente, es una mujer que evita muchas veces o se evita en ella, la violencia de género, una mujer que cuenta con recursos económicos suficientes, es una mujer autosuficiente que goza de su libertad plena”.
María Moisés Escalante (PRI) detalló que derivado de la modificación, ahora el titular del Poder Ejecutivo deberá garantizar la paridad en las designaciones que realice para ocupar las titularidades de las entidades y dependencias del aparato gubernamental estatal.
En el mismo tenor, continuó, tendrán una conformación paritaria el Tribunal Superior de Justicia, el Consejo de la Judicatura; el Instituto Estatal de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales, así como el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado.
Referente a las reformas federales, Janice Escobedo Salazar (PRI) mencionó que los cambios propuestos impactan a la Carta Magna para incorporar el principio constitucional de paridad de género como el eje rector para la integración de todos los órganos del Estado mexicano.
Añadió que el objetivo principal es promover y fomentar el empoderamiento de la mujer, se busca que su participación sea plena e igualitaria, avanzando así en el ejercicio de la ciudadanía y la plena realización de los derechos humanos de todas y todos.
Milagros Romero Bastarrachea (MC) reiteró que sin visión de género no se acabará la violencia hacia las mujeres, quienes deben ser solidarias para seguir luchando y estar comprometidas para que estas reformas se vuelvan realidad, por lo que invitó a sus compañeras diputadas a trabajar una agenda común con la sociedad para garantizar la igualdad sustantiva.
Alejandro Cuevas Mena (PRD) indicó que también se debe trabajar por la paridad e igualdad laboral, estudiantil y económica, por lo que espera que en algún futuro cercano se legisle, no para la paridad obligatoria, sino para la flexibilidad, de que pueda existir mayoría de mujeres y hombres en estos espacios públicos, como un tema cultural.


