En México, los precios del tomate están experimentando fluctuaciones debido a varios factores, incluyendo aranceles impuestos por Estados Unidos, cambios en la oferta y la demanda, y problemas de inseguridad que afectan la producción y distribución.
El reciente aumento del 17%, está generando incertidumbre en el mercado y podría llevar a una sobreoferta en México, con la consecuente caída de precios para los productores.
La disponibilidad de tomate varía a lo largo del año, con precios más altos durante el invierno debido a la menor producción en algunas regiones, mientras que la demanda se mantiene relativamente estable.
La extorsión y el cobro de cuotas por parte de grupos delictivos a productores y transportistas está encareciendo el precio final del tomate, impactando tanto a productores como a consumidores.
México desperdicia una cantidad significativa de tomate cada año, lo que agrava el problema de la sobreoferta y la caída de precios.
Efectos en México:
- Caída de precios para productores: Los aranceles y la sobreoferta podrían llevar a una disminución en los precios del tomate, afectando los ingresos de los productores.
- Posible sobreoferta:La imposición de aranceles podría llevar a un exceso de oferta de tomate en el mercado mexicano, presionando aún más los precios a la baja.
- Impacto en la seguridad alimentaria:La combinación de factores como los aranceles, la inseguridad y el desperdicio de alimentos podría afectar la seguridad alimentaria en México.
México está buscando soluciones y mecanismos para normalizar la situación con Estados Unidos, incluyendo la búsqueda de nuevos mercados internacionales para el tomate mexicano.


