CIUDAD DE MÉXICO.
La noche del 7 de julio de 2015 en las oficinas del Instituto Electoral del Distrito Federal más de uno se llevó una sorpresa cuando empezaron a delinearse los ganadores de los comicios a delegado de ese año: a menos de un año de haber sido creado como partido, Morena se había llevado cinco demarcaciones: Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Tláhuac, Tlalpan y Xochimilco.
También estuvo a punto de arrebatarle al PRD dos de las delegaciones más pobladas de la capital: Iztapalapa y Gustavo A. Madero, que finalmente se quedaron con el sol azteca.
En esa elección Morena obtuvo por sí solo 25% de los más de dos millones y medio de votos emitidos para los diputados de la Asamblea Legislativa. El PAN se llevó 15% de esos sufragios; la alianza PRD-PT-Panal ocho por ciento; Movimiento Ciudadano cinco por ciento y Nueva Alianza dos por ciento.
Al final Morena obtuvo 18 diputados locales de mayoría relativa y cuatro de representación proporcional para ser la principal fuerza en el Congreso local.
La preferencia del voto capitalino por este partido se vio refrendada en el proceso de 2016 para los diputados de la Asamblea Constituyente, en la que Morena tuvo 22 integrantes electos por 19 del PRD, siete del PAN, cinco del PRI, dos de Nueva Alianza y dos de Encuentro Social. Movimiento Ciudadano y el PVEM se quedaron con un diputado.
A estas fechas la atención está puesta en quién será su candidato a jefe de Gobierno para 2018 y tres militantes de ese partido han levantado la mano: Martí Batres, líder local del instituto; Ricardo Monreal, delegado en Cuauhtémoc, y Claudia Sheinbaum, delegada en Tlalpan.
El próximo 9 de julio se reunirá el Consejo Nacional de Morena para definir la ruta y los tiempos que seguirán para elegir a su candidato a ocupar el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, aunque se ha adelantado ya que el método será una encuesta abierta a todos los militantes.
Por lo pronto, los tres aspirantes fueron entrevistados por separado por Excélsior para que delinearan los principales temas y acciones que impulsarán entre el electorado capitalino en caso de resultar ser el abanderado de su partido.


