La restauración de la Catedral Metropolitana de Mérida, también conocida como Catedral de San Ildefonso, registra avances significativos en el centro histórico de la ciudad.
Se busca eliminar las pintas y acumulaciones de suciedad sin dañar la estructura original del templo, cuya construcción data del siglo XVI.
El proyecto de intervención ha considerado la aplicación de métodos cuidadosamente evaluados para no comprometer los elementos arquitectónicos históricos, lo cual ha ralentizado el ritmo de trabajo.
Entre las labores contempladas se encuentran la limpieza de fachadas, restauración de muros, columnas y molduras, reparación de puertas y ventanas de madera, mantenimiento de rejillas metálicas y sistemas de drenaje.
Además, desde el entorno del edificio, se ha llevado a cabo la rehabilitación del Pasaje de la Revolución, que conecta directamente la Catedral con el edificio del Macay. En ese trayecto se renuevan superficies, se pinta estructura metálica, se retiran malezas y se sellan drenajes.
Para cubrir los costos de mantenimiento ordinario, que ascienden a más de 300 000 pesos mensuales, la Iglesia Católica de Yucatán ha hecho un llamado público a la comunidad para colaborar con donaciones a partir de 20 pesos.
Sin apoyo directo del gobierno federal, estatal o del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la iglesia depende de la colecta ciudadana, mientras que el INAH ofrece asesoría técnica para la restauración.
La Catedral de Mérida ocupa un lugar histórico y cultural notable: es la sede de la arquidiócesis de Yucatán y fue la primera catedral edificada en tierra firme en América.
Durante el proceso de restauración, se ha evocado la necesidad de equilibrar los tiempos de ejecución con el cuidado del patrimonio, ya que la intervención no admite atajos dada la antigüedad y fragilidad de los materiales originales.
A medida que progresa la restauración, autoridades religiosas y especialistas ponen particular atención en garantizar que cada acción esté sustentada por criterios técnicos y de preservación patrimonial. La intervención actual forma parte de un esfuerzo continuo para salvaguardar un icono edificatorio y espiritual de Mérida.


