El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, ha declarado que Israel debería “ocupar la Franja de Gaza” y que los israelíes deben dejar de temer la palabra “ocupación”, en el contexto de la ofensiva militar en curso contra Hamás. Estas afirmaciones se producen mientras el gobierno israelí aprueba un plan para expandir su presencia militar en Gaza, con el objetivo de derrotar a Hamás y garantizar la liberación de los rehenes.
Smotrich, miembro del gabinete de seguridad de Israel, expresó en una conferencia organizada por el periódico Besheva que “estamos finalmente ocupando la Franja de Gaza. Dejaremos de tener miedo de la palabra ‘ocupación'”. Añadió que “la única manera de liberar a los rehenes es someter a Hamás. Cualquier retirada provocará el próximo 7 de octubre”.
El plan aprobado por el gabinete de seguridad israelí incluye la expansión de las operaciones militares en Gaza, con la intención de conquistar y mantener el control de los territorios ocupados. Esta estrategia implica una ocupación a largo plazo, marcando una transición de incursiones temporales a la retención militar. Según el primer ministro Benjamín Netanyahu, esta medida busca consolidar la seguridad israelí. Tropas permanecerán en las zonas ocupadas, incluso si Hamás entrega a los rehenes. Esto provocará nuevos desplazamientos masivos de palestinos hacia el sur de Gaza, acentuando la crisis humanitaria .
El plan también incluye un nuevo sistema militarizado de distribución de ayuda humanitaria, cuyo control recaerá en el Ejército, con restricciones de acceso para evitar que Hamás se beneficie. Las Naciones Unidas han rechazado participar en este esquema. Este endurecimiento de la política israelí incluye planes para demoler Rafah y posibles medidas contra Irán y hutíes de Yemen, tras un ataque cerca del aeropuerto de Ben Gurión. El proyecto, denominado “Los carros de Gideon”, simboliza una campaña para erradicar a Hamás y posibilitar la reocupación de antiguos asentamientos israelíes, con respaldo de sectores ultraderechistas. El gobierno israelí mantiene contactos internacionales para promover un plan de emigración de gazatíes, aunque enfrenta oposición en la región .
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, ha declarado que Israel debería “ocupar la Franja de Gaza” y que los israelíes deben dejar de temer la palabra “ocupación”, en el contexto de la ofensiva militar en curso contra Hamás. Estas afirmaciones se producen mientras el gobierno israelí aprueba un plan para expandir su presencia militar en Gaza, con el objetivo de derrotar a Hamás y garantizar la liberación de los rehenes.
Smotrich, miembro del gabinete de seguridad de Israel, expresó en una conferencia organizada por el periódico Besheva que “estamos finalmente ocupando la Franja de Gaza. Dejaremos de tener miedo de la palabra ‘ocupación'”. Añadió que “la única manera de liberar a los rehenes es someter a Hamás. Cualquier retirada provocará el próximo 7 de octubre”.
El plan aprobado por el gabinete de seguridad israelí incluye la expansión de las operaciones militares en Gaza, con la intención de conquistar y mantener el control de los territorios ocupados. Esta estrategia implica una ocupación a largo plazo, marcando una transición de incursiones temporales a la retención militar. Según el primer ministro Benjamín Netanyahu, esta medida busca consolidar la seguridad israelí. Tropas permanecerán en las zonas ocupadas, incluso si Hamás entrega a los rehenes. Esto provocará nuevos desplazamientos masivos de palestinos hacia el sur de Gaza, acentuando la crisis humanitaria .
El plan también incluye un nuevo sistema militarizado de distribución de ayuda humanitaria, cuyo control recaerá en el Ejército, con restricciones de acceso para evitar que Hamás se beneficie. Las Naciones Unidas han rechazado participar en este esquema. Este endurecimiento de la política israelí incluye planes para demoler Rafah y posibles medidas contra Irán y hutíes de Yemen, tras un ataque cerca del aeropuerto de Ben Gurión. El proyecto, denominado “Los carros de Gideon”, simboliza una campaña para erradicar a Hamás y posibilitar la reocupación de antiguos asentamientos israelíes, con respaldo de sectores ultraderechistas. El gobierno israelí mantiene contactos internacionales para promover un plan de emigración de gazatíes, aunque enfrenta oposición en la región .


