Poseía una melena larga, larga, larga.. bella, y bella, y bella.. un cabello sedoso del color de la avellana y del olor de la canela.. Le gustaba su pelo, mucho. Le gustaba tanto que, no hacía muchos años, se había cortado treinta de sus preciados centímetros para una donación. Una muy especial: la que recogía melenas para con ellas hacer pelucas que usarían las que luchaban contra el cáncer..
En estos momentos es adolescente, pone el punto y final a una etapa y se prepara para ir a la universidad en otoño. Es hermosa, de ojos de azabache, sobre todo de corazón muy lindo y noble. Es más generosa aún que cuando era niña, a su edad ya comprende mejor las cosas. Es de alma flamenca, le encanta Antonio Carmona, y de piel taurina, le fascinan Juli y Talavante.. es lectora. Es feliz!
Ahora mismo va a donar cabellos otra vez..
Dedicado a Rocío, con once año donó su melena y me inspiró esta historia
A Juli
A Antonio Carmona
A Talavante
A las personas generosas
A Luisito
Al flamenco
A los flamencos de verdad
A la gente que ama leer
A la gente que sabe ser feliz
Y a mi flamenco, que toca las palmas muy bien


