California podría convertirse en una tierra de innovación en lo concerniente a planes de retiro en Estados Unidos si el gobernador Jerry Brown firma y promulga la iniciativa legal SB 1234, ya aprobada por la Asamblea y el Senado estatales.
Esa nueva norma dicta que todas las compañías privadas en California con cinco o más empleados deberán registrarlos automáticamente a un sistema estatal de ahorro para el retiro, denominado Secure Choice Retirement Savings Program (Programa de Ahorro Para el Retiro Elección Segura), y depositar en cada fecha de pago en una cuenta IRA (Cuenta de Ahorro Individual) de cada empleado el 3% del salario de éste, como señal�� el periódico Sacramento Business Journal. Cada año la contribución del empleado irá subiendo hasta alcanzar un máximo del 8% de su salario.
Los fondos serán administrados por entidades privadas (para su preservación y que obtengan rendimientos) y todo será supervisado por una junta estatal. Los empleados podrán, si lo desean, optar por no participar en ese programa o modificar la cantidad de dinero que aportan a ese plan de retiro IRA.
Este esquema sería independiente a otras opciones de ahorro para el retiro que una persona pueda ya tener –como otras cuentas IRA o esquemas 401(k) – y se trataría de un caso innovador de establecimiento de un esquema impulsado y regulado por el estado en ese ámbito, pues solo un puñado de otros estados cuentan con esquemas similares.
Según el periódico Los Angeles Times, unas 7 millones de personas en California podrían beneficiarse de este nuevo sistema de ser avalado por el gobernador, pero en todo caso su puesta en operación requerirá varios meses y posiblemente no entrará en operación, en su caso, sino hasta 2018.
No se ha definido si los fondos destinados al IRA del Secure Choice serán deducibles de impuestos como los IRA tradicionales, pero lo cierto es que los titulares de esas cuentas las mantendrán si cambian de trabajo y no podrán retirar dinero de ellas sin penalidades fiscales sino hasta que alcancen la edad de retiro.
El esquema Secure Choice es singular en Estados Unidos y potencialmente ofrecerá a muchas personas que carecen de otras vías de ahorro para el retiro un fondo para su vejez. Pero el modelo ha sido criticado y algunas de esas críticas podrían a la larga hacer que Brown lo vete.
Uno de los puntos flacos es que los fondos de los IRA de Secure Choice no están asegurados por el estado, por lo que si los operadores de estos pierden dinero el gobierno no tiene obligación de resarcirlo. Además, como señala el Times, entidades que ya operan fondos IRA se han quejado que Secure Choice les significaría una competencia desleal que podría alterar el mercado.
Otras críticas, reseñadas en el periódico San Diego Union-Tribune, son que gran parte de los millones de potenciales beneficiarios de Secure Choice ganan poco dinero y un descuento de 3% de su salario podría alterar negativamente su ingreso familiar. También se ha cuestionado que la decisión de invertir inicialmente los recursos aportados por los trabajadores sólo en bonos de bajo riesgo podría, a la larga, resultar que las utilidades de esos IRA sean menores que la inflación acumulada, por lo que el ahorro se disiparía de modo importante.
Pero organizaciones de personas mayores, como la influyente AARP, ven con buenos ojos el esquema y consideran que Brown debe avalarlo.
No es claro aún si eso sucederá o cuándo, pero si el gobernador firma la ley SB 1234 California, un estado de tono progresista en su política social, será uno de los pocos estados en el país con un esquema de ahorro para el retiro para trabajadores de empresas privadas de regulación estatal. En Connecticut, Illinois, Maryland, Massachusetts, New Jersey, Oregon y Washington se han ya promulgado leyes que crean sistemas de retiro estatales similares a los de la SB 1234, aunque se encuentran por lo general aún en etapa de implementación. Y el de California sería el más grande todos ellos.


