El 7 de septiembre, en la gran ciudad de Nueva York, se vivió un espectáculo tenístico digno de una película. Carlos Alcaraz, con apenas 22 años, escribió otro capítulo glorioso en su carrera al vencer al gigante italiano y número uno del mundo, Jannik Sinner. El marcador final fue 6-2, 3-6, 6-1, 6-4 en casi tres horas de pura intensidad. Una batalla que se sintió como una trilogía épica, contada set por set.
Capítulo I – El despertar del campeón
El primer set fue un arranque demoledor de Alcaraz. Seguro, rápido y con una devolución implacable, rompió de inmediato el servicio de Sinner. El italiano, sorprendido y descalibrado, nunca logró asentarse. Otro quiebre más tarde y Carlitos sellaba el primer capítulo con un 6-2 contundente. Era el prólogo de la historia: la solidez y confianza del español frente a un Sinner que arrastraba fantasmas desde Cincinnati.
Capítulo II – El contraataque italiano
Pero como toda buena saga, el rival no se rinde tan fácil. En el segundo set, Sinner reseteó su juego y salió como una avalancha: 4-1 arriba en un abrir y cerrar de ojos. Recuperó su saque, encontró ritmo y dejó ver su tenis más agresivo. Alcaraz, aunque siempre optimista, se veía desconcentrado. El capítulo fue para el italiano, 6-3, dejando a todos con la sensación de que se venía otra remontada histórica, como la de Wimbledon.
Capítulo III – El muro de Alcaraz
La ilusión no duró mucho. En el tercer set, Alcaraz volvió convertido en un muro impenetrable: devolvió cada saque, cada derecha y cada revés de Sinner como si jugara con prisa por cerrar la historia. Tomaba la bola tempranísimo, desarmando cualquier estrategia. Fue un 6-1 aplastante, casi como un trailer que anticipaba el final inminente.
Capítulo IV– El desenlace
El último set fue el clímax perfecto. Ambos arrancaron sólidos, intercambiando golpes con precisión quirúrgica. En el 3-3, Carlitos dio el golpe maestro: rompió el servicio de Sinner y se colocó en posición de cierre. Con el marcador 5-4, sirviendo para el campeonato, desató una lluvia de aces que lo pusieron 40-15. El italiano luchó, empató el game y por un instante todos recordamos Roland Garros. Pero esta vez la película tenía un final distinto: con un saque abierto y demoledor, Alcaraz firmó su segunda corona en Nueva York y su sexto Grand Slam, alcanzando a su ídolo Rafael Nadal en títulos a los 22 años.
Epílogo: lo que viene
La temporada no termina aquí. Aunque Alcaraz recupera el número uno del mundo, Sinner está a solo 760 puntos y aún quedan dos Masters 1000 (Shanghái y París) que prometen duelos de alto voltaje. El 2025 se perfila como el año de una rivalidad que ya empieza a sentirse legendaria.
Redacción por: Diego Rosado


