Un tribunal de Beijing ha condenado al periodista chino Dong Yuyu, de 62 años, a siete años de prisión por cargos de espionaje. Dong, exeditor del diario estatal Guangming Daily, fue detenido en febrero de 2022 mientras almorzaba con un diplomático japonés en un restaurante de la capital china. Su familia ha calificado el veredicto como una “grave injusticia” y ha señalado que el fallo judicial identifica a los diplomáticos japoneses como agentes de una “organización de espionaje”, insinuando la implicación de la embajada japonesa en Beijing.
Dong ha estado detenido desde una audiencia a puerta cerrada en julio de 2023. A lo largo de su carrera, mantuvo contactos regulares con diplomáticos y periodistas extranjeros, y escribió sobre reformas legales y cuestiones sociales en China. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa han solicitado su liberación, destacando su reputación y contribuciones al periodismo.
Este caso ha generado preocupación sobre las implicaciones para los ciudadanos chinos y periodistas que interactúan con diplomáticos extranjeros, en un contexto de creciente vigilancia por parte de las autoridades chinas hacia tales contactos.


