China ha mostrado por primera vez su nuevo
avión de combate J-20, un bombardero invisible a los radares, durante una exhibición
aérea en Zhuhai (Cantón, costa sur), que alberga una feria aeronáutica que
reúne a fabricantes y compradores. Pekín espera que este aparato ayude a que la
tecnología militar china pueda competir con la de Estados Unidos y suponga un paso decisivo en la modernización
de sus fuerzas armadas.
Dos de los nuevos bombarderos sobrevolaron durante dos pasadas
de 60 segundos los cielos de esta ciudad prefectura próxima a Macao durante la
denominada Airshow China, entre aplausos de las personas que participaban en el
acto de presentación, según relatan las agencias.
El J-20, que los analistas comparan con el Lockheed Martin
F-22 Raptor, ha sido desarrollado y fabricado por el grupo industrial Chengdu .
“Es claramente un gran paso adelante en las capacidades de combate de
China”, según explica a la agencia Reuter Bardley Perret, del semanario Aviation Week.


