Ismael “El Mayo” Zambada, acusado de haber cofundado y liderado durante décadas el poderoso Cártel de Sinaloa, dio un giro decisivo en su proceso legal: anunció que cambiará su declaración de inocencia por una de culpabilidad en una audiencia programada para el 25 de agosto de 2025 ante el juez federal Brian M. Cogan en Nueva York. Este cambio de estrategia implica renunciar a un juicio público, lo que marca un momento clave en su caso.
Inicialmente, Zambada se había declarado no culpable ante las acusaciones en su contra, que incluyen tráfico de drogas, lavado de dinero y posesión de armas, entre otros cargos derivados de su participación al frente del cártel. Sin embargo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos recientemente desistió de buscar la pena de muerte en su contra, lo que habría sido un punto clave en su decisión de aceptar la culpabilidad.
Su arresto ocurrió en julio de 2024, en El Paso, Texas, después de llegar a ese lugar en un vuelo privado acompañado de Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán. A partir de entonces quedó bajo custodia federal y enfrentó un proceso judicial en Nueva York.
Este cambio de postura legal de “El Mayo” se enmarca en una tendencia más amplia dentro del Cártel de Sinaloa, donde otros miembros, como Ovidio Guzmán López, también han buscado negociar acuerdos de culpabilidad con la fiscalía estadounidense. Estas decisiones podrían evitar juicios de alto perfil como el que protagonizó “El Chapo” Guzmán en 2019 y, de paso, limitar la posible exposición pública de redes de complicidades criminales.
En resumen, la postura de Ismael “El Mayo” Zambada, al aceptar una declaración de culpabilidad, representa un movimiento estratégico que podría acelerar el cierre de su caso judicial, evitar un juicio público prolongado y mantener en reserva información sensible sobre la estructura operativa del cártel.


