El Gobierno de Colombia, liderado por el presidente Gustavo Petro, está realizando esfuerzos para garantizar que seis ciudadanos venezolanos, asilados desde marzo en la embajada de Argentina en Caracas, puedan obtener salvoconductos que les permitan salir del país. El canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, confirmó las gestiones en curso durante su intervención en la Cumbre de Pueblos Afrodescendientes del Caribe Occidental.
Murillo explicó que el avance en las negociaciones con el Gobierno de Venezuela se logró mediante conversaciones directas y mediaciones internacionales. “Yo fui a Brasil personalmente, por instrucción del presidente Petro, y después fui a Ecuador, porque logramos en nuestra conversación con el Gobierno de Venezuela que se dieran los salvoconductos a estas seis personas”, declaró el funcionario.
Según el canciller colombiano, las autoridades venezolanas impusieron condiciones específicas para otorgar los salvoconductos. Entre las exigencias, destacaron la liberación de una persona cercana al Gobierno de Nicolás Maduro por parte de Argentina y la concesión de un salvoconducto para el político ecuatoriano Jorge Glas, actualmente detenido en Ecuador por casos de corrupción.
Sin embargo, la respuesta desde Ecuador fue contundente. La canciller Gabriela Sommerfeld afirmó en su cuenta de X que su país no respaldaría estas demandas. “Ecuador no está a favor de la impunidad, que está en contra de la corrupción y no es un aliado del régimen de Nicolás Maduro”, expresó Sommerfeld, descartando cualquier posibilidad de aceptar las condiciones planteadas.
El caso de los asilados venezolanos forma parte de una crisis política más amplia en Venezuela, marcada por protestas opositoras como la reciente manifestación del 17 de agosto, denominada “Gran Protesta Mundial por la Verdad”. Este evento, acompañado por el levantamiento de banderas venezolanas en Caracas, subraya las tensiones internas tras las controvertidas elecciones y el creciente descontento ciudadano.
Por otro lado, las declaraciones de Murillo abren un nuevo frente diplomático con implicaciones para Venezuela, Argentina, Brasil y Ecuador. Hasta el momento, se espera la reacción oficial de estos gobiernos, mientras Colombia continúa trabajando para resolver el caso de los asilados.


