El 3 de diciembre de 2024, un tribunal de Venecia condenó a cadena perpetua a Filippo Turetta, de 22 años, por el asesinato de su exnovia, Giulia Cecchettin, un caso que conmocionó a Italia y reavivó el debate sobre la violencia de género en el país.
Cecchettin, también de 22 años, desapareció en noviembre de 2023 tras visitar un centro comercial con Turetta. Su cuerpo fue hallado una semana después en una zanja en la región de Véneto, con más de 70 puñaladas y envuelto en bolsas de plástico.
Durante el juicio, Turetta confesó el crimen. Aunque el juez descartó las circunstancias agravantes de crueldad y acoso, se le impuso la pena máxima.
Este trágico suceso ha puesto de relieve la persistente problemática de la violencia de género en Italia. Según estadísticas del Ministerio del Interior, en los primeros diez meses de 2024, 96 mujeres fueron asesinadas en el país, 51 de ellas a manos de parejas o exparejas.
El funeral de Cecchettin, celebrado en diciembre de 2023, congregó a unas 10,000 personas que participaron en una campaña contra la violencia de género. Su padre, Gino Cecchettin, enfatizó la importancia de la prevención sobre las medidas punitivas, afirmando: “No creo que se combata la violencia de género con sentencias. Se combate con prevención”.


