El Gobierno de México descartó este martes que la reciente explosión registrada en el municipio de Culiacán, en el estado de Sinaloa, se tratara de un coche bomba. Según Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, el incidente fue causado “al parecer” por “un artefacto tipo dron”. Así lo informó durante la rueda de prensa matutina encabezada por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
La explosión ocurre en el contexto de una ola de violencia que ha dejado al menos 52 personas muertas hasta este domingo, de acuerdo con datos de la Fiscalía local. Este clima de inseguridad, explicó García Harfuch, se deriva de “una situación específica, hace unos meses”, que provocó “una riña entre dos grupos” criminales en la región.
El conflicto en Sinaloa ha estado marcado por la captura de dos figuras clave del narcotráfico: Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Ambos fueron detenidos en territorio estadounidense el pasado 25 de julio, un hecho que desencadenó tensiones diplomáticas con la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Este último llegó a sugerir, sin presentar pruebas, que la operación había sido fruto de un “acuerdo” entre narcotraficantes y el gobierno de Estados Unidos. Dicha afirmación fue categóricamente negada por Ken Salazar, embajador estadounidense en México.
La violencia en Sinaloa no es un fenómeno reciente. Hasta octubre de este año, el estado acumulaba al menos 190 víctimas mortales en hechos relacionados con el crimen organizado.
El uso de tecnología como drones en actos violentos pone de manifiesto un cambio en las estrategias empleadas por grupos criminales en México. Mientras tanto, las autoridades enfrentan el desafío de garantizar la seguridad en una de las regiones más afectadas por el narcotráfico.
El Gobierno se encuentra bajo presión para abordar de manera eficaz no solo la escalada de violencia, sino también las repercusiones internacionales derivadas de los recientes acontecimientos. Sinaloa sigue siendo un foco rojo en el panorama de seguridad nacional.


