El Congreso de la República del Perú ha dado un paso significativo en su lucha contra el crimen organizado al declarar al Tren de Aragua como una organización terrorista. Esta decisión, respaldada por 77 votos a favor, 10 en contra y 3 abstenciones, responde a la estructura jerárquica, los métodos violentos y los fines desestabilizadores de este grupo criminal, que representan una amenaza para el orden constitucional peruano.
El Tren de Aragua, originario de Venezuela, ha expandido sus operaciones a varios países de América Latina, incluyendo Perú, donde se le vincula con actividades delictivas como la extorsión, el secuestro y el sicariato. La presencia de esta organización en territorio peruano ha generado preocupación debido a su rápida expansión y al incremento de la violencia asociada a sus operaciones.
La moción aprobada por el Congreso no solo declara al Tren de Aragua como organización terrorista, sino que también establece la creación de una Comisión Especial Multipartidaria. Esta comisión trabajará en conjunto con el Ministerio del Interior y otras entidades del Estado en la lucha frontal contra el terrorismo y el crimen organizado transnacional, con un plazo de 180 días para presentar resultados.
Además, se ha exhortado al Ministerio de Relaciones Exteriores a gestionar, junto a otros países de la región y ante las Naciones Unidas, la designación conjunta del Tren de Aragua como organización terrorista transnacional. Esta iniciativa busca activar mecanismos de cooperación internacional para restaurar el orden y la seguridad en la región.
La decisión del Congreso ha generado diversas reacciones. Mientras algunos legisladores consideran que esta declaración es un paso importante para enfrentar al crimen organizado, otros opinan que la medida es simbólica y que se requieren acciones más concretas para combatir eficazmente a estas organizaciones.
Esta declaración se suma a los esfuerzos internacionales por combatir al Tren de Aragua. En enero de 2025, Estados Unidos designó a esta banda criminal como organización terrorista debido a sus actividades delictivas en varios países, incluyendo ciudades estadounidenses como Chicago y Miami.
La clasificación del Tren de Aragua como organización terrorista en Perú representa un esfuerzo significativo por parte del Estado para enfrentar la amenaza que esta organización representa para la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. La efectividad de esta medida dependerá de su implementación y de la colaboración con otros países afectados por las actividades de este grupo criminal.


