A lo largo de más de un siglo, Hollywood ha sido escenario no solo de glamour y celebridades, sino también de escándalos, tragedias y crímenes que conmocionaron tanto a la industria como al público. Algunos de estos homicidios permanecen sin resolver, mientras que otros desencadenaron juicios mediáticos que paralizaron al país. La reciente muerte del reconocido director Rob Reiner y su esposa ha reavivado la memoria de algunos de los crímenes más oscuros de la meca del cine.
La noche del domingo 14 de diciembre de 2025, Rob Reiner, de 78 años, y su esposa Michele Singer Reiner, de 68, fueron hallados sin vida en su residencia de Brentwood, Los Ángeles. El martes siguiente, su hijo, Nick Reiner, fue acusado formalmente de dos cargos de asesinato. Este crimen estremeció al mundo del cine, generó reacciones en diversas figuras políticas y motivó un controversial comentario del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en redes sociales.
El caso Reiner se suma a una lista de homicidios que han marcado profundamente a Hollywood:
William Desmond Taylor (1922)
El director irlandés-estadounidense William Desmond Taylor fue hallado muerto con un disparo en la espalda el 2 de febrero de 1922. Su asesinato, uno de los primeros grandes escándalos de Hollywood, permanece sin resolver. La actriz Mabel Normand fue la última persona en verlo con vida. Aunque Normand y Mary Miles Minter fueron consideradas sospechosas, nunca se pudo demostrar la responsabilidad de ninguna persona.
Elizabeth Short, “La Dalia Negra” (1947)
Elizabeth Short, aspirante a actriz, fue brutalmente asesinada y mutilada en Los Ángeles en enero de 1947. La naturaleza del crimen, que incluyó la sección del cuerpo en dos partes, y el hecho de que nunca se identificó al culpable, convirtieron el caso en uno de los más notorios de la historia policial estadounidense.
Sharon Tate (1969)
La actriz Sharon Tate, esposa del director Roman Polanski y embarazada de más de ocho meses, fue asesinada por miembros de la secta conocida como la Familia Manson. El ataque ocurrió el 9 de agosto de 1969 y cobró también la vida de tres amigos que estaban en su casa. El crimen sembró el miedo en la comunidad artística de Los Ángeles.
Sal Mineo (1976)
El actor Sal Mineo fue apuñalado en el corazón en el estacionamiento de su vivienda tras regresar de un ensayo teatral. El responsable fue Lionel Ray Williams, un repartidor de pizzas con antecedentes penales, condenado a 51 años de prisión.
Dorothy Stratten (1980)
Modelo y actriz canadiense, Dorothy Stratten fue asesinada por su esposo y exmánager Paul Snider, mientras se encontraba en proceso de divorcio. La historia de su vida fue llevada al cine en la película “Star 80” de Bob Fosse.
Dominique Dunne (1982)
Reconocida por su papel en “Poltergeist”, Dominique Dunne fue estrangulada por su expareja, John Sweeney, durante una discusión. La actriz tenía solo 22 años y falleció días después del ataque.
Rebecca Schaeffer (1989)
La actriz Rebecca Schaeffer fue asesinada por un fan obsesionado, Robert John Bardo, quien consiguió su dirección a través de registros oficiales. El caso impulsó importantes reformas legales en California para prevenir el acoso.
Nicole Brown Simpson y Ron Goldman (1994)
Ambos fueron asesinados a puñaladas en Brentwood. El principal sospechoso fue O. J. Simpson, exmarido de Brown. Aunque fue absuelto en un juicio penal altamente mediático, posteriormente fue hallado responsable en una demanda civil.
Phil Hartman (1998)
El actor y comediante Phil Hartman fue asesinado por su esposa Brynn Omdahl mientras dormía. Posteriormente, ella se quitó la vida. Hartman era conocido por sus roles en “Saturday Night Live” y “The Simpsons”.
Rob Reiner y Michele Singer Reiner (2025)
La muerte del cineasta Rob Reiner y su esposa representa uno de los casos más recientes e impactantes. Reiner, aclamado por películas como “Stand by Me” y “When Harry Met Sally…”, fue hallado sin vida junto a su esposa en su domicilio. Su hijo Nick enfrenta cargos de asesinato, en un caso que continúa en investigación.
Estas tragedias han dejado una marca imborrable en la historia del cine estadounidense y recuerdan que, detrás del brillo de las cámaras, se esconden también episodios oscuros que conmueven a la opinión pública y a toda la industria del entretenimiento.


