Prestadores de servicios náuticos en Isla Mujeres han manifestado su inconformidad ante los cierres abruptos del puerto, situación que, aseguran, ha generado importantes pérdidas económicas y afectaciones directas a su actividad diaria. Los trabajadores del sector señalaron que estas decisiones se toman sin previo aviso suficiente, lo que impide planificar sus operaciones y afecta tanto a empresarios como a empleados.
De acuerdo con los denunciantes, los cierres portuarios, que suelen justificarse por condiciones climáticas, se han implementado de manera repentina, provocando la cancelación de servicios turísticos ya programados. Esta situación no solo repercute en los ingresos de los prestadores, sino también en la experiencia de los visitantes que llegan a la isla con actividades previamente contratadas.
Uno de los afectados expresó que “los cierres se están dando de forma muy repentina, sin tiempo para reaccionar”, lo que ha derivado en pérdidas económicas significativas, especialmente durante temporadas de alta demanda turística. Asimismo, indicaron que la falta de coordinación y comunicación por parte de las autoridades correspondientes agrava el problema.
El sector náutico subrayó que depende en gran medida de la estabilidad operativa del puerto, por lo que solicitó mayor claridad en los protocolos y criterios utilizados para determinar los cierres. En este sentido, pidieron que se emitan avisos con mayor anticipación para evitar cancelaciones de último momento.
Además, señalaron que la incertidumbre generada por esta situación afecta la confianza tanto de turistas como de inversionistas, lo que podría tener repercusiones a largo plazo en la economía local. “No estamos en contra de las medidas de seguridad, pero necesitamos certeza para poder trabajar”, afirmaron.
Finalmente, los prestadores de servicios hicieron un llamado a las autoridades para establecer mecanismos de comunicación más efectivos y garantizar que las decisiones relacionadas con el cierre del puerto consideren el impacto económico en el sector. La situación continúa generando preocupación entre quienes dependen de esta actividad como principal fuente de ingresos en Isla Mujeres.


