La seguridad en Telchac Puerto enfrenta una de sus peores crisis en plena temporada vacacional. Nueve elementos de la Policía Municipal presentaron su renuncia en bloque luego de que, presuntamente, el alcalde Alfonso Núñez ordenara liberar a un joven detenido por conducir a exceso de velocidad y sin placas.
De acuerdo con los agentes, el motociclista no solo incumplía el reglamento, sino que además los insultó y se burló de la corporación, amparándose en la supuesta cercanía de su madre con el presidente municipal. El hecho, que en otros contextos habría terminado con una simple sanción, escaló hasta convertirse en un escándalo político y social.
El puerto, que en estas fechas recibe a cientos de visitantes, queda prácticamente sin fuerza policial en un momento crucial. La decisión de los uniformados de renunciar en defensa de su dignidad pone en evidencia la fragilidad de las instituciones locales cuando los intereses políticos se anteponen a la justicia.
Mientras tanto, el silencio del alcalde Alfonso Núñez resulta estruendoso. La ciudadanía, que exige orden y respeto a la ley, observa con preocupación cómo la confianza en las autoridades se erosiona. El caso no solo exhibe un problema de seguridad, sino también la percepción de impunidad que tanto lastima a las comunidades.
En Telchac Puerto, la pregunta que queda en el aire es clara: ¿quién protege realmente a los ciudadanos cuando la política interfiere en el cumplimiento de la ley?


