En respuesta a la creciente indignación popular, el gobierno cubano ha anunciado una reducción parcial en las tarifas de internet móvil para estudiantes, luego de que un reciente aumento generara protestas en todo el país. La empresa estatal de telecomunicaciones, ETECSA, ofrecerá 6 gigabytes adicionales de datos móviles a estudiantes al precio subsidiado anterior de 360 pesos cubanos (aproximadamente un dólar), duplicando así el límite anterior de 6 GB.
La medida inicial había reducido los planes subsidiados a 6 GB, significativamente por debajo del promedio global de uso mensual por teléfono inteligente, que supera los 21 GB, según datos de la empresa sueca Ericsson. Los datos adicionales se ofrecían a un precio elevado de 3,360 pesos (9 dólares), una suma considerable para muchos cubanos, cuyo salario mensual promedio es de 5,839 pesos (16 dólares).
Aunque la concesión beneficia a los estudiantes, muchos ciudadanos expresan su descontento, argumentando que el acceso asequible a internet debería estar disponible para todos. Andrea Curbelo, estudiante de Historia del Arte en la Universidad de La Habana, comentó:
“Todos los cubanos deberían tener la misma oportunidad que nosotros los estudiantes para comunicarse con sus familias… deberían reestructurar la medida para que todos tengan los mismos derechos.”
El gobierno justifica los aumentos de tarifas como necesarios para mejorar la infraestructura de telecomunicaciones del país, que enfrenta una de las velocidades de conexión a internet más lentas del mundo, según speedtest.net. Sin embargo, críticos argumentan que estas alzas agravan las desigualdades y tensiones en una nación ya afectada por la inflación y la escasez de bienes básicos.
Danila María Hernández, residente de La Habana de 19 años, expresó:
“Todo lo que nos queda para distraernos es las redes sociales, un poco de internet, para despejarnos de nuestros problemas. No es justo.
La controversia sobre las tarifas de datos en Cuba refleja las dificultades económicas que enfrenta el país, consideradas las más graves desde la revolución de 1959.


