Vivía también en la Puebla. No en la sevillana.. en otra de otro lugar lejano. Se comprò unos zapatos verdes. Porque le apeteciò y porque le gustaron, y porque poseía la personalidad más que suficiente para hacer valer su opiniòn.
En el recreo, a sus diez años, se juntaba con los amigos de verdad, los que le era leales y fieles, y hacía caso omiso a los que se acercaban a él por sus caballos o por el dinero de su papá. Valoraba la amistad.
A su fiesta convidò a la niña que le gustaba. No le importaba que algunos le hablaran de otras. Detestaba a las presuntuosas, a las que por la espalda se criticaban y luego se unían para no quedarse solas, a las interesadas.
Fue una celebraciòn muy divertida. Tocaron la guitarra, eran de alma flamenca. Comieron un pastel exquisito. Y recibiò muchos regalos. Entre ellos muchos libros taurinos: amaba el toreo, y no lo ocultaba. Era honesto!
Cumplía años el mismo día que Morante de la Puebla! Le admiraba! Quizá un día pudiera estar un rato a su lado. No para hacerse una foto y luego presumirla, no! Para presentarle sus respetos y su admiraciòn…
Dedicado a Morante de la Puebla
Al mes de octubre
A mi Luis
A los niños con aficiòn, entre ellos mi Pablo
A Belén y Manuel


