Hizo la mamá una tartita de manzana. Deliciosa y bella, se diría un adorno dorado. Se juntaron alrededor de la mesa para degustarla aquella tarde. Era el día de san Andrés, bendito mes que remata con san Andrés! Festejaban el santo de su querido tío, ya en el cielo, y de uno de los niños…
Caía el sol con alma sobre el jardín. El helado noviembre de la madrugada se despedía con tardes calurosas, bonito, marròn. Hablaban de la corona de Adviento que colocarían el domingo, también del Nacimiento que iban a poner durante el puente de diciembre.. Ya se respiraba Navidad en el hogar…
La tarta estaba muy buena. Manzana y canela y la familia unida en torno a una conversaciòn más que grata. Los niños ya empezaban a hablar de los Reyes Magos: Pablo quería un capote, le gustaba torear. Hugo botas de montar, amaba los caballos. Lourdes vestidos y libros y música flamenca…
La tarde era manzana y noviembre!
Dedicado a mi papá en el día de su santo con un abrazo hasta el cielo
Dedicado a mi mamá, que hace tartas de manzana, y a mi familia
Dedicado a las personas que siguen festejando a los que tienen en el cielo
Dedicado a mi amigo Pablo, y a Pablo, hijo de mis Belén y Manuel
Dedicado al toreo y a mi torero
Dedicado a mi niño Hugo
A mi niño Luis y a su hermana Lourdes
Y al mes de noviembre que se despide, tan bello…


