El 13 de julio de 2025, el futbolista del FC Barcelona y de la selección española, Lamine Yamal, celebró su 18.º cumpleaños en una masía del Garraf, rodeado de más de 200 invitados, incluidos compañeros de equipo, artistas como Bad Gyal, Lola Índigo, Quevedo, Morad, influencers y personalidades del deporte.
La controversia surgió cuando la Asociación de Personas con Acondroplasia y Otras Displasias Esqueléticas (ADEE) denunció que se habían contratado a personas con enanismo como entretenimiento durante la fiesta. Según ADEE, esta práctica constituye una violación de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad, que prohíbe espectáculos que ridiculicen o menoscaben la dignidad de las personas con discapacidad. La presidenta de ADEE, Carolina Puente, afirmó que es absolutamente inadmisible que en pleno siglo XXI se siga recurriendo a personas con enanismo como simple diversión o reclamo en fiestas privadas, y subrayó que su dignidad y derechos no son un entretenimiento para nadie.
La asociación ha anunciado que emprenderá tanto acciones legales como sociales para defender la dignidad de las personas afectadas.
En respuesta, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 solicitó que la Fiscalía, el Defensor del Pueblo y la Oficina de Lucha contra los Delitos de Odio investiguen si durante el evento se vulneró la legislación actual. El director general de Discapacidad, Jesús Martín Blanco, señaló que estas prácticas cosifican a las personas y evocan épocas medievales, advirtiendo sobre la responsabilidad de figuras públicas con gran influencia en la juventud. Además, hizo hincapié en la necesidad de modernizar la normativa, proponiendo sanciones que oscilen entre 600,000 y 1,000,000 euros para las infracciones graves.
Tras el auge mediático, Yamal compartió en su cuenta de Instagram un video de un minuto de duración con fragmentos de la celebración, donde se le observa vistiendo un traje blanco, con joyería ostentosa, una mesa de póker y actuaciones musicales. Bajo el mensaje “Solo un minuto, disfrútalo”, el jugador buscó apaciguar las críticas.
El impacto de esta polémica ha sido amplio:
- La contratación de personas con discapacidad para entretener ha sido criticada por reforzar estereotipos discriminatorios y menoscabar su dignidad.
- El Gobierno ha elevado la cuestión a instancias judiciales y promueve endurecer las sanciones legales.
- Influencers y medios han debatido sobre la responsabilidad social de jóvenes celebridades como Yamal.
- Entre las críticas adicionales se menciona el supuesto condicionamiento estético de las “chicas de imagen” y el uso de un lugar de alto costo, lo que también ha generado cuestionamientos por el tono sexista y superficial del evento.
Aunque uno de los artistas contratados con enanismo declaró de forma anónima que no se sintió ridiculizado y que realizó su trabajo con respeto, la presión social y el escrutinio legal aumentan cada día.
Este caso ha provocado un amplio debate sobre el uso de personas con discapacidad en eventos de entretenimiento, la responsabilidad ética de figuras públicas y la suficiencia de la legislación vigente para proteger la dignidad humana. Queda por verse si las investigaciones derivan en sanciones formales y cómo influirá esto en futuras reformas legales.


