Se comenta solo con…, por: Carlos Ramos Padilla.*
Correo: car260857@hotmail.com
@cramospadilla
En tres ocasiones AMLO ha pretendido dar la campanada
internacional para convertirse en líder universal. En las tres ha sido
derrotado y va por la cuarta.
Hagamos memoria, en noviembre del 2021 propuso el Plan
Mundial de Fraternidad y Bienestar, nada paso, nadie lo siguió. Luego intento
desaparecer a la OEA, fue abandonado en su iniciativa. El tercero fue el boicot
a la Cumbre de las Américas que provocó más problemas a Mexico, no fueron
invitados sus defendidos y Estados Unidos no varió su política hacia Cuba.
Ahora va por la cuarta caída: la iniciativa de paz
mundial, concretándose al conflicto con Ucrania y Rusia terminará en el
registro de las inconsistencias, por decir lo menos. AMLO, Ebrard y De la
Fuente representan, duele decirlo, a un país violento, tóxico para el mundo y
con un gobierno que deja una estela impresionante de muertos, por cierto, más
que en Ucrania.
Una vez más muestran su incompetencia diplomática y la
ausencia del conocimiento real de la guerra. Vamos, se duda incluso de haber
“cabildeado” con quienes propone como mediadores. Es más, AMLO ha sido un
durísimo crítico de la ONU y públicamente la ha descalificado por tanto ha
faltado a elementos fundamentales como la discreción y respeto a los acuerdos
internacionales.
Hasta el momento ninguno de los propuestos por AMLO
para intervenir ha declarado públicamente su aceptación como Estados Unidos, la
Unión Europea, la OTAN, la India y el Vaticano. He dicho en diferentes
ocasiones que la imagen de Mexico se ha debilitado por el nombramiento de
inexpertos políticos como embajadores, pero más aún, algunos con sospechas de
corrupción.
Ninguno cuenta con el expediente necesario para
digamos enfrentar a Putin. Díganos que, si AMLO no tiene ni los recursos, ni la
valentía, ni la información para aclarar el caso de Ayotzinapa menos lo hará
con Ucrania y Rusia. AMLO no acepta que se ha equivocado en la estrategia de
seguridad nacional y pretende definir qué hacer con armamento nuclear en una zona
delicadísima de la geopolítica.
El gobierno de AMLO se ha inclinado por favorecer las
relaciones con Rusia y ha permitido que su partido satélite el PT encabece
homenajes a Putin y su gobierno. La imparcialidad entonces se rompió. Incluso
la muy anunciada cercanía con Nicaragua y Venezuela impiden una fuerza moral
mexicana dado que no se ha condenado la llegada de armamento y buques de guerra
rusos a esas naciones.
La falta de tacto es exagerada por la serie de
calificativos y acusaciones que AMLO lanza a distintos países desde la tribuna
de su mañanera, incluyendo a el Vaticano. AMLO no sabe mirar ni proyecta hacia
el futuro, su amargura lo obliga hasta recurrir a argumentos desgastados por lo
sucedido en la conquista cuando vive en un Palacio construido por los españoles
y que desde ese balcón grita “muera el clasismo” en un ánimo de confrontación.
Una vez más, AMLO arrastra el prestigio de Mexico y
eso que declara no ser injerencista y señalar que la mejor política exterior es
la interior. Pues ni la una ni la otra.
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*Conductor del programa VaEnSerio mexiquense tv canal
34.2 izzi 135 y mexiquense radio.


