La industria cementera en México enfrenta una desaceleración en la demanda de cemento gris, con una caída estimada de hasta el 4% anual en el volumen de ventas al cierre del cuarto trimestre de 2024. Este descenso se atribuye principalmente a la conclusión de proyectos gubernamentales de gran envergadura, como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que anteriormente impulsaban significativamente el consumo de cemento en el país.
Además, condiciones climáticas adversas, incluyendo lluvias extraordinarias y el impacto de huracanes, han afectado negativamente las operaciones y ventas de las principales cementeras, como Cemex, GCC, Holcim, Moctezuma y Cruz Azul. Gerardo Cevallos, subdirector de análisis fundamental para Vector Casa de Bolsa, señaló que estas condiciones han deteriorado el volumen de ventas de cemento en el país.
En noviembre de 2024, las ventas domésticas de cemento gris alcanzaron 3 millones 274 mil 802 toneladas, representando una disminución del 3.2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta tendencia refleja una desaceleración en el crecimiento del precio del cemento, que pasó de un aumento del 6.1% en 2023 a un 3% en 2024.
A pesar de este panorama, se vislumbran oportunidades para la industria cementera mexicana en 2025. Las obras contempladas en el plan de infraestructura de la administración de Joe Biden en Estados Unidos, con una inversión superior a 2 mil millones de dólares, junto con la estrategia del Plan México impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, podrían estimular el consumo de cemento gris en ambos países.
No obstante, las empresas del sector deberán adaptarse a las nuevas condiciones del mercado, enfocándose en la diversificación de proyectos y en la mitigación de riesgos asociados a fenómenos climáticos, para mantener su competitividad y estabilidad financiera en el futuro próximo.


