Mérida, Yucatán, 11 de julio de 2025 — El empresario y exdiputado local Rafael Alejandro Echazarreta Torres, actual dirigente del PRI en Mérida, fue detenido este viernes por su presunta responsabilidad en un fraude de más de 12 millones de pesos, tras una denuncia formal interpuesta por el empresario Horacio de Freitas.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, elementos de la Fiscalía General del Estado ejecutaron la orden de aprehensión luego de meses de investigación. El arresto se habría producido sin incidentes en un domicilio de la capital yucateca.
El caso: un negocio que nunca existió
La denuncia, registrada bajo la carpeta NORTE-57-24-2024, señala que Echazarreta convenció al empresario afectado de invertir en una supuesta empresa llamada Exportaciones Integrales Mexicanas S.A. de C.V., la cual prometía altos rendimientos por exportación de productos del mar y artesanías yucatecas. A cambio, De Freitas recibiría el 40% de las acciones.

Sin embargo, las ganancias jamás llegaron, y al investigar, el empresario descubrió que la empresa ni siquiera tenía operaciones reales. Peor aún, algunos bienes de la supuesta compañía ya estaban embargados por litigios internacionales. Ante el incumplimiento sostenido y la negativa a devolver el dinero, De Freitas presentó la denuncia penal a finales de diciembre de 2024.
Perfil político del acusado
Rafael Echazarreta ha sido una figura controvertida en la política yucateca. Fue diputado local por Morena en la pasada legislatura, pero regresó al PRI en 2024, siendo designado como presidente del Comité Municipal del partido en Mérida. Su retorno fue celebrado públicamente por el dirigente nacional tricolor, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas.
La detención ocurre en un momento políticamente sensible, pues se esperaba que Echazarreta fuera parte activa de la estrategia de reposicionamiento del PRI rumbo al proceso electoral intermedio de 2027, como candidato por Mérida aunque con nulas posibilidades de ganar.
La defensa
Hasta el momento, ni el PRI estatal ni nacional han emitido una postura oficial, y tampoco se conoce si Echazarreta ha designado defensa legal ni cuál será su estrategia jurídica. Sin embargo, fuentes extraoficiales afirman que su equipo buscaría ampararse contra la medida cautelar.
La detención de Rafael Echazarreta abre un nuevo capítulo en el combate contra los fraudes financieros en Yucatán, pero también representa un duro golpe para el PRI, que enfrenta ahora una crisis reputacional por las acusaciones contra uno de sus dirigentes más visibles en el estado.


