Ciudad de México, 29 de octubre de 2025. — La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó la detención del empresario y exfuncionario federal Simón Levy Dabbah, quien era buscado por diversas denuncias relacionadas con delitos patrimoniales cometidos en la capital del país.
De acuerdo con fuentes oficiales, la captura se realizó en cumplimiento de una orden de aprehensión vigente, luego de varios meses de seguimiento por parte de las autoridades, que incluso derivaron en una solicitud de ficha roja internacional emitida por la Interpol.
Simón Levy —quien fuera subsecretario de Turismo federal durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y previamente titular de ProMéxico— enfrentaba desde 2020 una causa penal identificada como 02565/2020, por los presuntos delitos de daño doloso a la propiedad y responsabilidad de directores de obra o corresponsables.
La Fiscalía General de la República (FGR) había confirmado en agosto pasado que solicitó una alerta internacional para su localización, ante la posibilidad de que el empresario se encontrara fuera del país.
Levy, por su parte, siempre negó tener procesos abiertos en su contra y calificó las acusaciones como una “persecución política”, asegurando que los conflictos derivan de una disputa privada con un particular por un inmueble en la Ciudad de México.
La FGJCDMX precisó que la detención obedece a la ejecución de una orden de aprehensión y que el exfuncionario fue trasladado a instalaciones ministeriales para definir su situación jurídica.
Fuentes cercanas al caso indicaron que la defensa de Levy ya prepara una serie de recursos legales para intentar revertir la medida, argumentando supuestas irregularidades en la integración de la carpeta de investigación.
El caso ha despertado fuerte atención mediática y política, pues Levy formó parte de los primeros equipos de confianza del presidente López Obrador durante el arranque de su administración, participando en estrategias de inversión extranjera y desarrollo urbano.
Expertos consultados destacan que la detención de Simón Levy representa un precedente relevante en el combate a la impunidad, especialmente tratándose de exfuncionarios que ocuparon cargos de alta responsabilidad.
Además, abre la puerta a un debate sobre la transparencia en los procesos judiciales y la necesidad de garantizar que los casos mediáticos no se politicen.
De confirmarse su responsabilidad, Levy podría enfrentar una pena de prisión y sanciones económicas significativas, además de quedar inhabilitado para ocupar cargos públicos.
La Fiscalía capitalina se comprometió a informar en los próximos días los avances del proceso, los delitos imputados y las medidas cautelares que se solicitarán ante el juez de control.
De existir colaboración internacional activa, podría iniciarse un procedimiento de extradición o asistencia judicial con otros países.
Mientras tanto, la defensa del exfuncionario ha reiterado su confianza en que “las pruebas demostrarán su inocencia” y que el proceso debe apegarse estrictamente al debido proceso y la presunción de inocencia.


