MÉRIDA. Autoridades de Quintana Roo y Yucatán capturaron este miércoles a Arturo Antonio “N”, quien era buscado por su presunta responsabilidad en delitos de violencia familiar, violación y tentativa de feminicidio cometidos en Cancún. El detenido había huido a Mérida tras la difusión de un video en redes sociales que exhibía la agresión contra su ex pareja .
La aprehensión fue posible gracias a la orden de un juez de control emitida en Quintana Roo, así como a la colaboración entre la Fiscalía de ese estado y la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán. Se solicitó apoyo nacional e internacional, incluyendo una ficha roja de Interpol y alertas migratorias . Durante el operativo también se cateó un domicilio en el municipio Benito Juárez en busca de indicios relacionados con el caso .
Las investigaciones señalan que la víctima mantuvo una relación sentimental de aproximadamente tres años con el imputado, quien ejerció violencia emocional y psicológica. El 3 de noviembre de 2024, en una discoteca del bulevar Kukulcán en Cancún, Arturo Antonio “N” la golpeó e intentó asfixiarla .
Tras la denuncia, se activó el protocolo de atención integral que incluyó medidas de protección para la víctima, valoración psicológica, peritajes criminalísticos y la prohibición de acercamiento. A pesar de ello, el 22 de junio de 2025 el agresor irrumpió en el domicilio de la víctima en la Supermanzana 330 de Cancún, la golpeó y la violó, motivo por el cual se emitió una nueva orden de detención .
Posterior a su captura en Mérida, el acusado será presentado ante la autoridad judicial correspondiente para enfrentar la audiencia de formulación de imputación. La Fiscalía de Quintana Roo ha solicitado prisión preventiva oficiosa alegando riesgo de fuga y posible obstrucción de la justicia .
El fiscal de Quintana Roo, Raciel López Salazar, reiteró que no se tolerará impunidad en los casos de violencia de género. Durante su mandato se han obtenido 337 sentencias condenatorias en casos de violación, abuso sexual, feminicidio en grado de tentativa, violencia familiar y digital; en algunos casos con penas de hasta 140 años de prisión


