El gobierno de México solicitó una explicación oficial a Estados Unidos tras confirmarse el sobrevuelo de un dron estadounidense en el espacio aéreo del Estado de México. La aeronave no tripulada, de tipo militar, fue detectada realizando maniobras en la región sin previa autorización del gobierno mexicano.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que envió una nota diplomática a la embajada de Estados Unidos, exigiendo detalles sobre el propósito, la duración y la legalidad del vuelo. “México reitera su compromiso con la soberanía nacional y solicita a las autoridades estadounidenses que informen con precisión sobre la naturaleza de esta operación aérea”, indicó la dependencia en un comunicado.
El hecho ocurrió el pasado lunes por la noche y fue registrado por radares civiles y militares. Aunque no se reportaron incidentes o riesgos para la población, la presencia del dron ha generado inquietud tanto en círculos gubernamentales como entre analistas de seguridad.
Según fuentes citadas por CNN en Español, se trataría de un dron MQ-9 Reaper, un modelo utilizado habitualmente por el Departamento de Defensa de EE.UU. para misiones de vigilancia. Hasta el momento, el gobierno estadounidense no ha emitido una respuesta oficial sobre el incidente.
Expertos en relaciones internacionales señalaron que este tipo de acciones podrían tensar la cooperación bilateral en temas de seguridad. “Un vuelo no autorizado, aunque sea con fines de observación, compromete el principio de respeto mutuo entre naciones soberanas”, afirmó el analista Luis Herrera, consultado por medios locales.
La situación se produce en un contexto de colaboración estrecha entre ambos países en el combate al crimen organizado y el tráfico transfronterizo, aunque también ha habido fricciones recientes por operaciones unilaterales de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
El gobierno mexicano subrayó que continuará investigando el caso y tomará medidas diplomáticas adicionales si no se recibe una respuesta satisfactoria. Mientras tanto, se mantienen activados los protocolos de vigilancia aérea para evitar futuras incursiones no autorizadas.


