En un movimiento que intensifica las tensiones internacionales, Irán anunció este viernes la activación de un número significativo de centrifugadoras avanzadas destinadas al enriquecimiento de uranio. Esta decisión se da tras una resolución del Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés), dependiente de la ONU, que instó al país a mejorar su cooperación con la agencia. La agencia estatal de noticias IRNA confirmó la medida citando una declaración conjunta del Ministerio de Asuntos Exteriores y la Organización de Energía Atómica de Irán.
Según el comunicado difundido por IRNA, las nuevas centrifugadoras se pondrán en funcionamiento para “proteger los intereses del país y seguir desarrollando la energía nuclear con fines pacíficos, en consonancia con las necesidades nacionales y dentro de los derechos de Irán”. El proceso incluye la inyección de gas en las centrifugadoras, un paso clave para enriquecer uranio, que en niveles altos puede ser utilizado para la fabricación de armas nucleares. Sin embargo, Teherán insiste en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos.
La decisión iraní llega un día después de que la junta del IAEA aprobara una resolución instando a Irán a cooperar más estrechamente con la organización y a esclarecer dudas sobre posible material nuclear no declarado. El jefe de la IAEA, Rafael Mariano Grossi, expresó que Irán ya dispone de suficiente uranio enriquecido hasta niveles cercanos a los necesarios para armas nucleares como para fabricar “varias” bombas si así lo decidiera.
En respuesta, Irán calificó la resolución del IAEA como “políticamente motivada” y acusó a Estados Unidos y tres países europeos de presionar para su aprobación. “La resolución podría desencadenar una respuesta adecuada de Irán”, advirtió el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní. A pesar de ello, el comunicado señala que el país continuará su cooperación técnica con la IAEA bajo los acuerdos previos.
Israel, que considera el programa nuclear iraní como una amenaza directa, celebró la resolución. Gideon Sa’ar, ministro de Defensa israelí, afirmó en la plataforma X que “hay que detener la carrera nuclear de Irán”. Además, subrayó que la medida es “una parte significativa del esfuerzo diplomático para impedir que Irán adquiera armas nucleares”.
El desarrollo nuclear de Irán ha sido motivo de controversia desde el colapso del acuerdo nuclear de 2015, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés). Según el pacto, Irán estaba limitado a operar unas 5.000 centrifugadoras antiguas y solo podía usar modelos avanzados para investigación. Sin embargo, tras la salida de Estados Unidos del acuerdo en 2018 bajo la administración de Donald Trump, Irán comenzó a reducir gradualmente sus compromisos.
En años recientes, el tiempo de ruptura nuclear de Irán –el tiempo necesario para producir suficiente material de grado militar– se ha reducido drásticamente. El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, afirmó a principios de este año que este periodo es ahora de apenas una o dos semanas.
La decisión de Irán y la resolución de la ONU se producen en un momento de creciente tensión en la región. A medida que Irán avanza en su programa nuclear, las potencias occidentales y aliados como Israel intensifican los esfuerzos diplomáticos para contener su progreso. La comunidad internacional observa de cerca los acontecimientos, conscientes de que cualquier paso en falso podría desencadenar una crisis de mayor envergadura.


