Carlos Jefferson Lagrange, lanzador derecho dominicano, ha captado la atención de aficionados y analistas del béisbol tras su desempeño en los entrenamientos primaverales de los New York Yankees. Originario de Bayaguana, República Dominicana, Lagrange mide aproximadamente 2.01 metros, una estatura que llama la atención incluso en un deporte donde la altura es cada vez más común entre los lanzadores.
El prospecto de 22 años se convirtió en noticia cuando, durante una práctica de bateo del equipo, ponchó al capitán y estrella de los Yankees, Aaron Judge, con un lanzamiento que alcanzó las 102.6 millas por hora, según los radares del entrenamiento. Esta escena fue decisiva para que su nombre saltara a la notoriedad, pues no solo dominó a uno de los mejores bateadores de las Grandes Ligas sino que lo hizo con una velocidad de recta que supera con frecuencia las cifras de muchos lanzadores establecidos.
Lagrange firmó con los Yankees en febrero de 2022 con un modesto bono de apenas 10 000 dólares, y desde entonces ha ido escalando en el sistema de ligas menores. En la temporada 2025, su mayor carta de presentación fue su capacidad para ponchar bateadores: en 120 entradas de labor abanicó a 168 rivales, lo que refleja el potencial de su repertorio, aunque también evidenció todavía áreas de mejora, como el control.
La versatilidad de Lagrange ha sido tema de análisis entre los evaluadores de talento. En las menores ha sido utilizado principalmente como abridor, con 52 aperturas en 56 presentaciones, pero dentro de la organización también se ha considerado la posibilidad de eventualmente convertirlo en relevista, según información recopilada sobre su perfil.
El dirigente del equipo, Aaron Boone, ha reconocido el avance del lanzador y señalado que cree que “tiene un futuro brillante”, lo que explica el interés de la franquicia en su desarrollo continuo.
Aunque Lagrange aún no tiene asegurado un puesto en el roster del Día Inaugural de la temporada regular de MLB, su combinación de velocidad, tamaño y resultados en la pretemporada lo coloca bajo la mirada de la organización y aficionados, ansiosos por ver si el joven lanzador dominicano logra consolidarse como una pieza relevante en el pitcheo de los Yankees.


