El esperado retorno del FC Barcelona a su casa, el renovado Spotify Camp Nou, no se llevará a cabo el próximo 10 de agosto como se había previsto. El club catalán ha confirmado la suspensión del tradicional Trofeo Joan Gamper y el aplazamiento del primer partido oficial en el estadio, debido a la imposibilidad de obtener la licencia de primera ocupación en los plazos establecidos por las autoridades municipales.
La decisión se deriva de la estricta normativa de la ordenanza municipal, que impide la apertura parcial del estadio por sectores verticales, como originalmente contemplaba el plan del club. Esta imposibilidad administrativa ha obligado al Barça a reestructurar su calendario, aplazando la vuelta al Camp Nou hasta cumplir con todos los requisitos técnicos exigidos.
Pese al contratiempo, la institución azulgrana ha asegurado que continúa trabajando de forma coordinada con el Ayuntamiento para agilizar los trámites necesarios. El objetivo inmediato es obtener las licencias parciales antes del debut en La Liga, programado para el 14 de septiembre ante el Valencia, así como para los partidos correspondientes a la fase de grupos de la UEFA Champions League, que tendrán lugar entre el 16 y el 18 de ese mes. La normativa de la UEFA exige que todos los partidos de esta fase se disputen en un mismo recinto.
El club dejó en claro que esta reprogramación no altera en lo absoluto el calendario financiero del proyecto Espai Barça. Los compromisos de refinanciamiento y pagos acordados previamente se mantienen sin variaciones, garantizando la estabilidad económica del ambicioso plan de renovación.
Como alternativa a la cancelación en el Spotify Camp Nou, el Trofeo Joan Gamper se celebrará en el Estadi Johan Cruyff, en una fecha que será anunciada próximamente. Esta medida busca asegurar que el equipo pueda tener su tradicional presentación ante la afición, aunque sea en un escenario distinto al habitual.
Con este anuncio, el FC Barcelona reitera su compromiso con la seguridad, la legalidad y la correcta ejecución de un proyecto que no solo representa el regreso al hogar, sino también una nueva era para el club. Si bien el retraso genera expectativa entre los aficionados, el mensaje institucional es claro: el Camp Nou abrirá sus puertas cuando esté completamente listo y aprobado, con la garantía de ofrecer una experiencia segura y digna para todos los culés.


