Regresaban de ver torear a José Tomás felices, y se quedarían unos días en la belleza salvaje de aquellas playas.. Cádiz y Cai, los ecos de la brisa marinera de Niña Pastori, el sol besando al mar en su sueño de verso y oro.. libertad y felicidad.. paz y murmullo..
Los niños eran taurinos y flamencos. Como sus padres. Sí a los niños en los toros y sí a los niños amando nuestro flamenco. Se bañaban libres y morenos en las olas gaditanas.. y en sus ojos vivía una sonrisa al verano y a la vida, al cante, al toque, al ser!
Escribían en la arena húmeda cosas que les gustaban… escribían con letras de infancia que tal cosa es ley de vida, que el camino de los sueños es delicioso, que los amores de abril y de mayo son únicos, que las palabras de amor huelen a romance…
Eran chiquillos enamorados, flamencos, poetas..
Pasò alguien caminando… les dijo que mientras escribieran flamenco con todas sus letras lo suyo era de olé! Y les aplaudió!
Dedicado al flamenco
A José Tomás, yo estuve allí
A Niña Pastori
A Anya, mi flamenca de Cai
A Cai
A esta playa que me hace feliz
Al Pele
Rosario Flores
Antonio Carmona
Nani Cortés
A mi Luis
A Pablo
A mi flamenco y sus tiempos
Al flamenco