Un devastador incendio consumió el escenario principal de Tomorrowland 2025 en Boom, Bélgica, apenas dos días antes del inicio del festival. El siniestro ocurrió el miércoles 16 de julio, durante una prueba técnica, cuando aún no había acceso al público. A pesar del impacto visual y estructural, los organizadores confirmaron que no hubo personas lesionadas y que la edición de este año seguiría adelante sin cancelaciones.
La respuesta fue inmediata. En cuestión de horas, más de 300 trabajadores se movilizaron para levantar un nuevo escenario frente a los restos del icónico Mainstage. Incluso la banda Metallica ofreció apoyo logístico, prestando estructuras de sus propias giras para contribuir a la reconstrucción. Gracias a ese esfuerzo colectivo, Tomorrowland logró mantener su apertura en la fecha prevista: viernes 18 de julio, con apenas un par de horas de retraso en el acceso general.
El nuevo montaje, aunque improvisado, permitirá que los artistas anunciados para ese primer día se presenten como estaba previsto. Encabezando el cartel del viernes se mantienen nombres de peso dentro de la música electrónica global, como Nervo, Vini Vici, Sub Zero Project, Meduza, Artbat b2b Kölsch, Alok, Axwell y Martin Garrix. El festival también confirmó la continuidad de otros escenarios, como el Gathering Stage de DreamVille, donde actuarán figuras como Eric Prydz, John Summit y Armin van Buuren.

A pesar del fuego, la energía de Tomorrowland no se apagó. Los organizadores aseguraron que los quince escenarios restantes del recinto operarán con normalidad, y que las actividades paralelas en Amberes y Bruselas, así como el camping DreamVille, seguirán sin alteraciones. La edición 2025, bautizada como “Orbyz”, presenta una temática ambientada en un mundo de hielo mágico, y promete mantener la experiencia multisensorial que ha hecho del festival uno de los más importantes del planeta.
Las autoridades belgas recomendaron cerrar puertas y ventanas en las zonas cercanas al festival por el humo generado, pero no se emitió ninguna orden de evacuación. Algunos empleados y residentes fueron desalojados como medida preventiva, pero el evento no presentó riesgos mayores que comprometieran su realización.
Por su parte, el juzgado de Amberes abrió una investigación para determinar las causas exactas del incendio. Las primeras hipótesis apuntan a una falla durante las pruebas de pirotecnia, aunque aún no hay un dictamen oficial.
Lejos de sucumbir ante la tragedia, Tomorrowland demostró una vez más su capacidad de adaptación y su espíritu colectivo. La solidaridad de artistas, técnicos y productores fue clave para reconfigurar el festival en tiempo récord y garantizar que los más de 400,000 asistentes vivan una experiencia inolvidable. Con el cartel principal intacto y el entusiasmo intacto, la magia de Tomorrowland continúa, reafirmando que, incluso entre cenizas, la música siempre encuentra la manera de sonar más fuerte.


