Una innovación en el uso de láseres para la transmisión de datos podría ser la clave para resolver el problema de la “última milla” en la conectividad de banda ancha, un desafío que impide a millones de personas en áreas rurales o remotas acceder a internet de alta velocidad. Este avance, conocido como “óptica de espacio libre” (FSO), utiliza láseres para transmitir datos a través del aire, lo que evitaría los altos costos y dificultades asociados con el tendido de cables de fibra óptica en terrenos complicados.
A diferencia de tecnologías anteriores, esta nueva versión desarrollada por la empresa Attochron utiliza pulsos de luz extremadamente cortos y un amplio espectro de frecuencias para garantizar la estabilidad de la señal, incluso en condiciones climáticas adversas. Este avance mejora significativamente la transmisión en entornos con niebla, lluvia o fluctuaciones en la temperatura, problemas que tradicionalmente han obstaculizado la adopción de esta tecnología. Además, el sistema de Attochron es mucho más económico y rápido de instalar, con costos estimados de $30,000 por enlace de 10 Gigabits, comparado con los hasta $1 millón que puede costar el tendido de fibra óptica en las mismas condiciones.
El CEO de Attochron, Tom Chaffee, asegura que la tecnología no pretende reemplazar la fibra óptica, sino complementarla. Al ser más económica y fácil de instalar, su principal uso estaría dirigido a empresas y sectores con necesidades críticas, como el militar o zonas cercanas a aeropuertos donde el espectro de radio está saturado.
Sin embargo, los expertos siguen de cerca su desarrollo. Aunque la tecnología ofrece ventajas notables, como una mayor seguridad en la transmisión de datos y la capacidad de salvar los últimos kilómetros de conexión, aún enfrenta desafíos técnicos y operativos antes de su adopción masiva.


