Este lunes, en el municipio de Zapopan, cerca de Guadalajara, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fue enterrado en un funeral que combinó lujos, música regional mexicana y una inusitada seguridad. El líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue despedido en un ataúd dorado, mientras las melodías de una banda local amenizaban el ambiente. El entierro se realizó en el Recinto de La Paz, un cementerio ubicado a unos 23 kilómetros del lugar donde se celebró el velorio, el cual estuvo resguardado por un dispositivo de seguridad conformado por fuerzas federales, estatales y municipales.
El cuerpo de “El Mencho” fue trasladado en una carroza fúnebre escoltada por vehículos militares y civiles, quienes garantizaban la seguridad del trayecto. Durante el funeral, la música regional, específicamente la canción “El muchacho alegre”, sonó mientras el ataúd ingresaba a la capilla del cementerio. A lo largo del camino, varias grúas transportaron los numerosos arreglos florales que adornaban el evento, entre los que destacó uno con las siglas “CJNG” y otro en forma de gallo, símbolo relacionado con el apodo del capo.
Desde el pasado sábado, cuando los familiares reclamaron el cuerpo de Oseguera en la Fiscalía General de la República, un operativo de seguridad fue desplegado en el Área Metropolitana de Guadalajara. Este despliegue incluyó la presencia del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes cuidaban la funeraria La Paz, lugar donde el cuerpo fue resguardado durante la noche previa al entierro.
El entierro de El Mencho se vio rodeado por una atmósfera de tensión, ya que las autoridades federales, estatales y municipales no han confirmado oficialmente la presencia de los restos del narcotraficante. Esto generó inquietud en la población local, especialmente porque Guadalajara es una de las tres sedes del Mundial de Fútbol 2026, un evento que se celebrará en pocos meses. La vigilancia intensificada en el lugar fue visible, con militares patrullando la zona y un vehículo militar en las cercanías del cementerio durante el acto.
La jornada también estuvo marcada por el recuerdo de los incidentes ocurridos semanas antes. A finales de febrero, el gobierno del estado de Jalisco decretó el “Código Rojo” durante los disturbios provocados por los aliados del CJNG, quienes respondieron violentamente a la muerte de su líder. Este operativo, llevado a cabo en Tapalpa, dejó un saldo de 25 miembros de la Guardia Nacional y más de 30 integrantes del CJNG fallecidos tras una serie de enfrentamientos en el estado de Jalisco.
Este funeral, que marcó el fin de un capítulo en la historia del crimen organizado en México, fue también un recordatorio del poder y la violencia que han caracterizado al Cartel Jalisco Nueva Generación bajo el liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes.


