Se comenta solo con…, por: Carlos Ramos Padilla.*
Correo: car260857@hotmail.com
@cramospadilla
En redes, las benditas, escribí: AMLO acusó
públicamente a un colega de “famoso pero muy corrupto”, sin pruebas ni
denuncias. Pues resulta que ese “famoso pero muy corrupto” sí exhibió a una
famosa y MUY CORRUPTA y aportó argumentos y pruebas y entonces AMLO guardó
silencio. Zas!
Y en otro tweet añadí: Una pregunta en el caso Yasmín
Esquivel: Por qué si la FES Aragón se encuentra en Avenida Hacienda de Rancho
Seco S/N, Plazas de Aragón, 57171 Nezahualcóyotl, Estado de México, fue la
Fiscalía de la CDMX quien intervino?
Y también leí con atención el texto del doctor
Guillermo Sheridan que anota: Desde hace unos días he sido merecedor de
epítetos violentos por haber publicado una denuncia de plagio.
Uno de los primeros vino del Presidente quien, en su
mañanera, me trató de “alcahuete”, una palabra trepidante que define a quien
facilita o propicia amoríos ilícitos o, en segunda acepción, a quien “encubre u
oculta algo”. Y ante los ataques, Sheridan se defiende pero también a la UNAM y
dicta: Como cuando se me acusa de “aviador” se acusa de complicidad a la UNAM,
debo declarar, como investigador en el Instituto de Investigaciones Filológicas
desde hace 40 años, que sí trabajo y que así lo certifican las muchas
comisiones de pares y autoridades que anualmente revisan mis informes y
proyectos.
El universitario entonces recetó al Presidente un
currículum que ni el tabasqueño puede siquiera igualar en sus 14 años que
empleó para terminar la carrera. “He publicado unos 35 libros como autor y/o
coordinador entre 1985 y 2021… Además 42 artículos, 44 capítulos de libro y
cinco ensayos en memorias de congresos. Otra decena de libros son de
divulgación cultural…” Y fuerte, como siempre escribe y redacta, el catedrático
concluye:
La UNAM tiene “fortalezas y debilidades”, claro, pero
acusarla de corrupta es una tontería, ahora sí, de alcahuetes, esos que apenas
encubren u ocultan un gravísimo desprecio a la educación y a la inteligencia,
es decir la Máxima Casa de Estudios ha sido menospreciada, criticada y mal
evaluada por AMLO.
Considera que “se llenaron las facultades de
conservadores”, se “derechizó”, “la UNAM estaba dominada por lo más retrógrado
que había”, criticó a la UNAM por “huir de la pandemia” y señaló que se
“acobardó” y piensa que la UNAM se “individualizó y perdió su esencia”.
AMLO ha manifestado su interés por terminar con la
autonomía universitaria, por cancelar los exámenes de admisión y abrir sus
puertas a aspirantes sin ningún requisito. Pero ¿qué se puede esperar de un
gobernante que aparte del pueblo lo sella con un “cretinos” que significa
“estúpido o necio”? El doctor Sheridan es un catedrático de respeto, culto,
informado y decente, cualidades que carecen sus detractores gratuitos.
Para decirlo en breve y claro, AMLO no resistiría un
debate público con Sheridan y prueba de ello es que siempre se ha rehusado a responder
preguntas de cultura general con un simple “soy dueño de mi silencio”.
AMLO no entendió el mensaje, se fue contra el
mensajero y ha quedado como un personaje profundamente rencoroso y vengativo
cuando se le presentan pruebas de la corrupción que le rodea y lo peor que la
tolera o encubre.
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*Conductor
del programa VaEnSerio mexiquense tv canal 34.2 izzi 135 y mexiquense radio.


