El Movimiento al Socialismo (MAS), partido gobernante en Bolivia, se reunió recientemente para seleccionar a sus candidatos de cara a las próximas elecciones generales, en un contexto marcado por la ausencia de su líder histórico, Evo Morales. Esta situación refleja las divisiones internas que han surgido dentro del partido en los últimos meses.
La fractura en el MAS se ha evidenciado en la disputa entre el presidente Luis Arce y Evo Morales. Recientemente, el Tribunal Constitucional de Bolivia inhabilitó a Morales para postularse a cargos de presidente o vicepresidente, decisión que ha sido interpretada como un intento de marginarlo políticamente. Además, Morales enfrenta una orden de detención por presunto abuso de menores, lo que ha complicado aún más su situación legal y política.
En este contexto, el MAS ha decidido avanzar en la selección de sus candidatos sin la participación de Morales. Grover García, cercano al presidente Arce, ha asumido la dirección del partido, lo que indica un cambio en la estructura de poder interna. Mientras tanto, Morales ha manifestado su desacuerdo con estas decisiones y ha convocado a sus seguidores a mantener la calma y la paciencia.
La situación política en Bolivia se encuentra en un momento crítico, con un oficialismo dividido y una oposición que busca consolidarse de cara a las elecciones de 2025. La ausencia de Morales en la contienda electoral podría redefinir el panorama político del país en los próximos años.


