A pesar de su hospitalización desde el 14 de febrero debido a una neumonía bilateral, el Papa Francisco, de 88 años, ha mantenido actividades esenciales de gobierno. El lunes, sostuvo una audiencia con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, y el arzobispo Edgar Peña Parra, jefe de gabinete del Vaticano. Durante este encuentro, el Papa aprobó decretos para la canonización de dos nuevos santos y la beatificación de cinco personas, además de convocar un consistorio para futuras canonizaciones. Estas decisiones reflejan la continuidad operativa de la Santa Sede, incluso en circunstancias adversas.
El boletín del Vaticano del martes al mediodía destacó la importancia de estas acciones, especialmente la convocatoria de un consistorio, que es una reunión formal de cardenales. Aunque no se ha fijado una fecha para esta reunión, su anuncio durante la convalecencia del Pontífice subraya su compromiso con las funciones esenciales de la Iglesia. Cabe recordar que en un consistorio similar, el 11 de febrero de 2013, el Papa Benedicto XVI anunció su renuncia, hecho que abrió la posibilidad de que futuros papas consideren esta opción en situaciones de salud comprometidas.
A pesar de la gravedad de su condición, los médicos han informado de una “leve mejoría” en la salud del Papa Francisco. El Pontífice ha retomado parcialmente sus actividades laborales, incluyendo reuniones con altos funcionarios del Vaticano. Sin embargo, los especialistas mantienen un pronóstico reservado debido a la complejidad de su cuadro clínico y advierten que la recuperación requerirá tiempo y precaución para evitar posibles recaídas.


