El papa León XIV presidió el cierre del Jubileo de los Jóvenes este domingo en la explanada de Tor Vergata, a las afueras de Roma, con una misa multitudinaria que congregó a más de un millón de jóvenes procedentes de todo el mundo, incluidos unos 27 000 peregrinos españoles, el segundo grupo más numeroso después del italiano . Durante la celebración, el pontífice pronunció un discurso en italiano, inglés y español en el que instó a los jóvenes a aspirar a grandes ideales, como la santidad, y a rechazar una vida centrada en el consumo o el conformismo .
León XIV dedicó un especial mensaje de paz y solidaridad a los jóvenes afectados por los conflictos en Gaza y Ucrania, proclamando que “estamos con la gente joven de Gaza y con los jóvenes de Ucrania” y expresando su preocupación por “todos aquellos países ensangrentados por la guerra” . A los jóvenes congregados les pidió convertirse en “misioneros de paz”, agentes activos de un mundo donde el diálogo sustituya a las armas .
Ese sábado por la noche tuvo lugar una vigilia en Tor Vergata, donde León XIV recorrió el lugar en helicóptero y papamóvil, saludando y bendiciendo a miles de jóvenes llegados de 146 países, en un acto que recordó grandes encuentros del pasado como las Jornadas Mundiales de la Juventud . Durante esta vigilia, respondió en tres idiomas a preguntas formuladas por jóvenes sobre la amistad, la vocación y la construcción de un futuro con sentido, subrayando que “la valentía de elegir surge del amor que Dios nos manifiesta en Cristo” .
El evento forma parte del Año Santo 2025 iniciado por el papa Francisco y se ha convertido en el acto más concurrido del todavía breve pontificado de León XIV, quien fue elegido en mayo pasado como el papa número 267 de la Iglesia Católica . El cierre del Jubileo concluyó con el rezo del Ángelus, en el que revisó la importancia de soñar y esperar juntos, y convocó a la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Seúl del 3 al 8 de agosto de 2027 .
León XIV además evocó a María y Pascale, dos jóvenes peregrinas fallecidas durante el evento, y rescató palabras del papa Francisco para recordar que “no estamos enfermos, estamos vivos”, reafirmando así un mensaje de esperanza y renovación espiritual .
El Jubileo de los Jóvenes concluye así con un fuerte llamado en favor de la esperanza, la justicia y la solidaridad global, subrayando el protagonismo de una generación dispuesta a construir un mundo más humano y justo.


