Jarro de agua fría en los
mercados financieros cuando aún queda camino por recorrer en el recuento de
votos en EE UU. El peso mexicano, cuya evolución era una referencia para medir
la evolución demoscópica en su vecino del norte, ha pasado por una de las peores
turbulencias durante la noche electoral. Aunque al cierre de las operaciones
bursátiles la divisa se ubicó en 18,50 pesos por dólar, a las 21.00 (hora del
este de Estados Unidos), la moneda se depreció súbitamente un 8%
La caída del peso coincidió con la noticia de que Trump llevaba
la delantera en el Estado de Florida, uno de los departamentos clave en esta
jornada electoral. A partir de ese momento la moneda emergente aceleró su
cuesta abajo. Perdidos Florida y Ohio, registra ahora 20,40 pesos por dólar, su
mínimo histórico. El peso ha sido un indicador de la campaña presidencial ante
el temor de que el republicano cumpla sus promesas de reducir las relaciones
comerciales con México —incluso ha llegado a amenazar con romper el Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (Nafta, por sus siglas
en inglés)— y de construir un muro en la frontera entre ambos países.
En el propio país estadounidense, los futuros de los principales
mercados bursátiles también sufren severas pérdidas. Los del Dow Jones, la referencia industrial,
apuntan a una caída superior al 3% en la apertura de este miércoles. Y los del
S&P 500 y el Nasdaq tenían un comportamiento similar.
En Asia-Pacífico, donde los mercados llevan abiertos desde que se
conocieron los primeros resultados preliminares en EE UU, los inversores siguen
con nerviosismo el escrutinio de las elecciones en Estados Unidos. Las
principales Bolsas de la región caen con fuerza a medida que las posibilidades
de Donald Trump de llegar a la Casa Blanca aumentan: Tokio se desploma cerca de
un 5%; Sídney se deja un 2,2%; Seúl, un 2,9%; Hong Kong, un 2,8%. La referencia
china, Shanghái, cae menos, un 1,3%. El seísmo bursátil se extendía también a
plazas menos vinculadas a EE UU, como Manila (Filipinas).
Los mercados abrieron en un contexto de enorme volatilidad y, a
pesar de registrar subidas considerables cuando cerraron los colegios
electorales por la confianza en una victoria de la demócrata Hillary Clinton, la tendencia ha
cambiado cuando se ha conocido el estrecho margen de votos entre los dos
candidatos en Estados clave.
En paralelo, los activos refugio viven una jornada de fuertes
subidas. Los bonos, el yen y el oro registran alzas importantes a medida que la
aversión al riesgo se convierte en una constante entre los inversores. Dada la
incertidumbre, valores como el yen o el oro ganan atractivo: el dólar cede un
3% frente a la divisa japonesa, la mayor caída diaria desde el pasado julio. La
cotización del oro se disparó, por su parte, más de un 3%.


