Por: Cristina Padín.
Le contaban cuentos de seres valientes. Pero no eran caballeros medievales ni guerreros con lanzas. Le contaban relatos del siglo XXI, que el pasado es importante pero el presente también lo es mucho, y es el padre del futuro. Le contaban de hombres que toman duras decisiones porque tienen valentía. Mujeres que saben qué decir y cómo decirlo. Le hablaron de toreros, valerosos héroes con vestidos de luces y almas de arena.
Y ella quiso ser así…
Quiso escapar del lugar en el que habitaba. El sitio era bonito, pero el Marqués sin Letras no concedía importancia al arte. Ni a la cultura. Ni a los libros. Ni al
toreo. Vivía en su mundo de mentira y su ejército no le contaba que su discurso era absurdo. Le otorgaban halago falso, palabras vacías… Ella, la niña, recorría
a diario diez kilómetros para acudir a una escuela en otro pueblo. Quería aprender. Y saber. Quería leer. Pintar…
Por la noche se escapaba en la almohada al Reino de la Valentía y soñaba que la Cultura era apreciada por todos…
Quise escribir sobre varios
temas
A la valentía
A mi amiga Ascen
A F, I, JM.. por la valentía
Al toreo
Ojalá la cultura fuera algo
que apreciara todo el mundo,
no el postureo absurdo
A los libros
A mi querido Luis
Al reino de los valientes
A mi mago, que empieza
temporada española el día
de mi cumpleaños
A las niñas de Irán:
VALIENTES


