El sol y la luna eran tan diferentes que eran, en verdad, idénticos. De oro él y de plata ella, en esa eterna comunión de elementos. Tan así.. tan ellos mismos. El sol era caprichoso alguna vez, majestuoso, genio de fantasías y alegrías. La luna era plateada, misteriosa, mística, pura!
El sol era el novio de la luna…
Relación apasionada y complicada! Cuenta una leyenda más antigua que la vida que desde el principio de los principios se prohibieron los amores entre la luna y su galán amante el sol.. Y desde entonces ellos buscan el momento oportuno para besarse, para abrazar uno la piel en el alma de la otra.. y ser. Y sentir!
Son, en verdad, muy iguales. La luna flamenca es, amiga de guitarras y hogueras. Y también el sol, también el sol. También le gustan los saraos! Son taurinos, muchas tardes toreras se despide él cuando suenan aplausos, y asoma ella su belleza! Se juntan siempre cuando nace el día al romperse la noche..
Se besan entonces. Se quieren. Se aman… por eso los durmientes en sus camas sienten un cierto frío en el relente… es tanto el fuego que versos y besos de sol y luna desprenden que hasta el calor se olvida de calentar.. Historias de amor prohibido.. blancas, doradas, eternas, etéreas…
Dedicado a las historias
A Paty, que disfruta mis historias
A mi hermana
A mi amiga Susana
A mi amigo Boni
A mi amiga Rosario
A Sevilla
A mi flamenco, temporal y atemporal
Al toreo
Al flamenco
A mi Luis
Y a Andalucía, donde siempre soy feliz