En una demostración de diversidad dentro de la unidad, las primas Piñeiro llegaron vestidas con los atuendos típicos de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Guerrero. Como ellas, miles de mexicanos de toda la República acudieron este sábado al Zócalo de la capital para conmemorar la independencia del país norteamericano a ritmo de rancheras y boleros. Imperaba un ambiente de fin de régimen: el todavía presidente, Enrique Peña Nieto (PRI), salió al balcón del Palacio Nacional por última vez para tocar la Campana de Dolores y gritar “¡Viva México!” ante la multitud congregada.
Dentro de un año será Andrés Manuel López Obrador (Morena) el encargado de hacerlo. Al final, llegó lo que todo el mundo esperaba: los fuegos artificiales que, rojos, verdes y blancos, ocultaron la fachada de la Catedral y cubrieron el cielo de la segunda urbe más poblada de América Latina.


