“Empezaron a pedir más salones, más edificios, y así que decidimos vender en forma. Hubo un punto donde ya era mucha gente. Así fue como decidimos hacer la app, nunca pensé en ‘la gran empresa’, ni siquiera fue con esa intención, estaba enfocado en atender bien a los clientes”, dijo en entrevista.
‘Geras’ como se le conoce entre la comunidad de su campus, reparte en un día 600 burritos de 15 pesos cada uno. Actualmente cuenta con 10 repartidores divididos en los turnos matutino y vespertino, uno por cada edificio del campus, personal administrativo y dos personas que se dedican a la preparación de los burritos.
Cuando se hace el pedido, el comprador y vendedor reciben un ticket electrónico que sirve como comprobante, para el momento de la entrega, en la que el pago se hace en efectivo. A la fecha, obtiene alrededor de un 10 por ciento de ganancia de la venta total diaria. Murillo indica que el precio posiblemente se incremente en el corto plazo.
A la empresa se le harán algunas modificaciones. Hoy día únicamente los repartidores del turno matutino lo hacen en bicicleta. Se pretende que todos lo hagan en un vehículo con una hielera adaptada para no tener que cargarla con la mano mientras sostienen el manubrio.
También los horarios de repartición cambiarán. Murillo explica que actualmente las ventas se activan a las 9:10 y 15:10 horas, pero que el tiempo en el que se acaban los productos es muy corto, por lo que se busca incrementar la producción y agregar un horario de ventas más.
“Estamos en eso, tenemos mucha gente que nos escribe de otras escuelas y nos dicen que ‘oigan vengan para acá’, y queremos llegar a todos ellos”, dijo.
‘El Niño de los Burritos’ está disponible para Android y se está trabajando en el desarrollo de la plataforma para iOS. Actualmente si no estás dentro del campus no puedes utilizarla, pero pretenden abrirla al público en general para que, pese a la imposibilidad de hacer pedidos, puedan acceder a la ubicación de los solicitantes para futuras aperturas.
Para el cierre de 2017, Gerardo Murillo abrirá un punto de venta en calles aledañas al campus para convertirlo además en su centro de producción. “No abriremos como tal un restaurante, es un punto de venta en el que pasas por tu burrito y te lo llevas”, indicó.


