El volante nació a finales de febrero… así como también nacen la primavera, las ilusiones y los besos… El volante se dibujó sobre el blanco del papel, trémulo al principio, tímido.. y después ya seguro en el trazo, dibujando en su bella silueta cien años de historia, mil sonetos de poesía, una vida de flamenco, y bastantes noches de pasiòn…
El volante era travieso! Y bonito!
El volante nació del corazón, nació del alma.. nació de la emoción. Ella era joven, era niña, y era andaluza. Muy andaluza! Era Sevilla y la mar de Cádiz, era cordobesa y también era de Málaga, era la oliva de Jaén y era Huelva, era de Granada y también almeriense, tenía el embrujo de Ronda, el alma de Antequera, la sal de Sanlúcar, la pasión de Jerez..
Era una niña queriendo dibujar un volante!
Y lo dibujó. Lo que se quiere hacer se hace.. Y lo plasmó con garra, con verdad, con esencia.. un volante torero, como un muletazo infinito. Un volante del Sur, gitano, rebelde. Un volante de ole, y ole, y ole.. y vuelta al ruedo. Y la niña, que se llamaba Lourdes, dibujó un volante divino en un vestido de volantes divino.. y lo presentó, con esperanza, al concurso…
Era febrero.. y se sentía abril..
Dedicado a los vestidos de volantes
A los vestidos de volantes de Vicky Martín-Berrocal, no hay otra como tú! Única!
Dedicado al toreo. A mi querido Alejandro Fermín
A mi queridísima hermana, que me regala flores a días de mi cumpleaños
A mi querido Juli y a su hermana Manuela
A los flamencos. Y a Anya, alemana flamenca
A mi Lourdes
A mi Luis
A Paty
A Trini
A los seres de Sanlúcar
Y a los de verdad
A Sevilla. A los sevillanos
A Pao, felicidades
A mi querida Mònica
Y a mis queridas Ana Cacho y Ana Filgueras


