Empresarios de Yucatán rechazaron de manera enérgica la propuesta de aumentar el Impuesto Sobre la Nómina (ISN), incorporada al paquete fiscal para 2026.
El Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán (CCE), la COPARMEX Mérida, la CANACO Servytur, entre otras cámaras, advirtieron que este incremento afectaría directamente a más de 400 000 trabajadores formales del estado. En conferencia de prensa, la presidenta del CCE, Claudia González Góngora, señaló que el alza “reducirá la capacidad de generar nuevos empleos, afectará la estabilidad laboral y limitará los proyectos de crecimiento de las empresas”.
El argumento central del sector empresarial es que un mayor costo para el empleo formal desincentiva la contratación, reduce la competitividad de las empresas y podría traducirse en despidos o congelamiento de nuevas plazas laborales. Además, advierten que dicho impuesto solo afecta a quienes operan en la economía formal, dejando sin impacto real a la informalidad, lo que incrementa la desigualdad y debilita las condiciones para la inversión productiva.
Ante esta situación, las organizaciones empresariales hacen un llamado al Gobierno del Estado y al legislativo local para abrir un diálogo serio, con análisis técnico y visión a largo plazo, en lugar de aplicar aumentos fiscales que, según ellos, pueden tener consecuencias negativas para el empleo, la competitividad y la economía familiar.
El rechazo generalizado demuestra la posición firme del sector productivo yucateco: apoyar soluciones responsables para las finanzas públicas no debe implicar castigar al empleo formal ni encarecer los costos laborales en un contexto de incertidumbre económica.


