Al niño el abuelo le contaba todo. Cosas de sus días de infancia allá en tierras malagueñas, le hablaba de refranes y de tradiciones, le llevaba a los toros desde que era un bebé, jugaba con él a la peonza y a las canicas, le recitaba coplas que él sabía, navideñas y de Carnaval…
Pablo, a su vez, le explicaba qué cosa eran el facebook y el twitter, le ayudaba a organizar sus fotografías en un album digital, le hacía partícipe de sus secretos y le había presentado a Minia, su novia, y como todo pequeño de nueve años le consideraba un héroe…
… Aquella mañana habían dejado flores para Paquirri, Pablo sabía quién había sido ese gran torero… y después habían almorzado en una venta con un ganadero… le había hablado al niño de lo que estaba haciendo en el campo, de cada labor de la finca, de los toros…
Como había empresarios que hacían las cosas muy bien por la tarde habían acudido juntos a una novillada, ese era el camino, verdad e ilusiòn y trabajo, toreros hechizando con sus tardes perfectas de entrega y bellos lances, becerristas entrenando para una oportunidad…
Un bello camino…
Y una hermosa tarde de sábado…
Dedicado a mi amigo Pablo
Dedicado a ganaderos, empresarios taurinos y toreros
Dedicado con cariño a Miguel Ángel Perera
Dedicado a Minia y a su mamá Yolanda
Dedicado a Miguel Ángel Silva, en el camino hacia su sueño, suerte!
Dedicado a los abuelos, y a la mía!
Dedicado a Luis Carrasco, con un beso!