Mérida, Yucatán, 11 de junio de 2016.- Al celebrarse el Día Mundial
contra el Trabajo Infantil, el titular de la Secretaría del Trabajo y
Previsión Social (STPS), Enrique Castillo Ruz, declaró que esta situación
priva a miles de niñas, niños y adolescentes del goce de los derechos más
elementales y de una educación que les permita tener un mejor futuro.
El funcionario expuso que en Yucatán se registra un descenso en este aspecto, pues la tasa de
ocupación es de 8.4 por ciento y se ha mantenido así desde 2013, en comparación
con el 13.3 de 2007 y el 10.5 de 2011. La cifra actual representa un total de 40 mil 423 afectados, se encuentra
por debajo de la media nacional de 8.6 por ciento y ubica a Yucatán en la
posición número 16 de los estados con menores índices en este rubro.
En el panorama nacional, los motivos por los que menores deciden
trabajar son para pagar su escuela o gastos propios, porque es necesario para
su hogar, por gusto, para ayudar al sostenimiento de sus familias o para
aprender un oficio. Se ocupan mayormente en los sectores agropecuario, de comercio y de
servicios, la industria y el ramo de la construcción.
El secretario expuso que muchas familias requieren a los infantes
que trabajen para complementar los gastos del hogar, pero al hacerlo dejan de
ir a la escuela, lo que termina afectándolos, porque al crecer y volverse
adultos, tendrán menos preparación y menos oportunidades de obtener mejores
ingresos.
Recordó que en 2014 se creó en Yucatán la Comisión Interinstitucional
para la Prevención y Erradicación del Trabajo infantil y la Protección de
Adolescentes Trabajadores del Estado, en la que participaron instancias
estatales, federales y de la sociedad civil organizada, así como los
sectores educativo, empresarial y sindical.
Asimismo, Castillo Ruz destacó que entre las estrategias emanadas de
este organismo está el fortalecimiento de las capacidades productivas de las
familias con menores que trabajan, a fin de hacer sostenibles sus ingresos por
medio de programas de formación y empleabilidad.
Finalizó señalando la necesidad de adecuar la oferta educativa
y hacerla accesible con programas de alternancia o de apoyo para niñas, niños y
adolescentes, con tal de generar opciones para el aprovechamiento del tiempo
libre de los beneficiarios.


